Terapia Familiar Sistémica

Terapia Familiar Sistémica
«El deseo de curarnos es la mitad de nuestra salud», (Séneca).

martes, 19 de mayo de 2020

Lealtades inconscientes





 «¿Qué mochila psíquica llevamos a cuestas? Hasta ahora hemos sobrevalorado diversas herencias mentales, como los equipamientos de serie del cerebro humano que permiten respirar o latir al corazón. Pero existe otra herencia fundamental, y también sigilosa, que arrastramos en forma de lealtades y esquemas emocionales que nos aprisionan hasta que logramos traspasar sus umbrales. Sus principios me parecen particularmente útiles y asequibles para comprender los mecanismos básicos de la sique humana.

Por una parte, están las lealtades inconscientes: la carga de pensamientos, comportamientos, creencias y miedos que, de acuerdo con la terminología de pensadores como Bert Hellinger, Virginia Satir, María Selvini o Ivan Boszormeny-Nagi, conforman las lealtades, ciegas y potentes, que pueblan nuestro cerebro y, por tanto, nuestras vidas.
Por otra, la teoría de los esquemas del psicólogo Jeffrey Young, que dibuja el perfil de un comportamiento adquirido en función de una experiencia vital, sin aprisionar por ello a las personas descripciones limitativas de quiénes son, de cuál es su esencia. 

Ambos enfoques son útiles para acceder al potencial extraordinario que supone ser dueños, y no rehenes, de nuestro sigiloso mundo emocional.

Las lealtades inconscientes son motor básico y poderoso del comportamiento humano. Las lealtades se dan de forma natural e inconsciente entre generaciones de una misma familia. Inconscientemente, nos mueve la necesidad de ser leales a las personas que nos acompañan o que nos dieron la vida. Asumimos sus culpas, integramos sus dolores. Así, un viudo puede resistirse a sobreponerse a su pérdida por lealtad a su mujer fallecida, o un hijo puede resistirse a ser más que sus padres.

Desde las distintas y variadas perspectivas que se denominan “sistémicas”, esto ocurre porque las personas no funcionan como individuos encerrados en una burbuja al margen de los demás sino en relación a su grupo, o sistema, humano. Aunque existen distintas escuelas de pensamiento sistémico, este énfasis sobre el ser humano en relación a sus vínculos afectivos y sociales las distingue a todas de forma muy especial. Formamos parte de un destino familiar entendido como el encadenamiento de comportamientos y vivencias interdependientes y heredados a través de las generaciones. Por lealtad a nuestros seres queridos, para no traicionar su forma de vivir y de sentir, repetimos determinados esquemas y patrones emocionales de forma inconsciente.

Porque formamos parte de una amplia conciencia familiar de compartimos con nuestros familiares, nos enfrentamos a lo largo de las generaciones a fuerzas y debilidades similares. En el caso de las debilidades, éstas engendran determinados comportamientos defensivos que se reproducen de forma automática de generación en generación. Es relativamente sencillo detectar estos patrones de acontecimientos negativos repetitivos que, a vista de pájaro, conforman el paisaje familiar: repetimos muchas de las reacciones, miedos y actitudes de nuestros padres y abuelos. Todo ello movido por unos hilos enraizados en la historia y el inconsciente familiar.

La técnica de las constelaciones familiares entre de lleno en este campo. En palabras de uno de sus máximos exponentes, el psicólogo Joan Garriga: “No estamos solos. Nos gobiernan los vínculos. Nos conmueve, nos proporciona sufrimiento o alegría la forma en la que estamos vinculados con las personas a las que pertenecemos, especialmente los padres, los hijos, los abuelos, los ancestros, las parejas. Es como si hubiera una gran red de amor que funcionara como una especie de bandada de pájaros y que tiene una conciencia común. Esto se explica con la hipótesis de que la bandada está recorrida por una conciencia que va más allá de los miembros individuales, que los dirige según leyes precisas que están al servicio del grupo. En los sistemas familiares, también hay una conciencia grupal que genera implicaciones, lealtades, conductas y destino de las personas. Personas que no fueron integradas, que no fueron lloradas, acontecimientos difíciles de la vida que no fueron asumidos, desamores o desarreglos de todo tipo quedan como asuntos pendientes; y los hijos que llegan después se insertan en el sistema. Parte de sus vivencias, sentimientos, decisiones y posiciones en la vida tiene que ver con el sistema el que entran y con la posición que ocupan en él. Una constelación familiar es una exposición a estas imágenes y movimientos familiares, para poder detectar las dinámicas que mantienen las dificultades y generar movimientos que orienten a las personas hacia ciertas soluciones. A veces es muy poderoso, en el sentido de que se producen cambios importantes en la persona y también se producen cambios en personas de la familia que no han asistido a la constelación familiar, porque esta conciencia familiar va más allá de lo verbal y lo no-verbal, se extiende. En un sentido radical, podríamos decir que la conciencia está en todas partes. Una constelación es una forma de abrirse a esta conciencia familiar”.

Si se observa con atención las dinámicas familiares de tantas familias que nos rodean, encontramos sin duda mucho ejemplo de lealtad encontradas. Ocurre, por ejemplo, cuando la lealtad del hijo hacia sus padres se ve obligada a escindirse en los divorcios en los que uno o ambos padres no logra superar su animosidad, y tácita o descaradamente obligan al hijo a renunciar, a disimular o a empañar la lealtad y el amor que sienten por sus progenitores.
Un hijo ama a sus padres sin remedio. Cada hijo siente que lleva a su padre y a su madre dentro de sí, internalizados. Verse obligado a rechazar al padre o a la madre implica rechazar una parte de sí mismo. El mecanismo en estos casos será buscar otras formas de mostrar lealtad al progenitor ausente o condenado, y posiblemente de forma destructiva e inconsciente. Los padres separados deberían aprender a decir a cada hijo: “Aunque ya no estemos juntos, amo a tu padre, o a tu madre, en ti”, sin añadir elementos de juicio que no pertenecen a sus hijos. Son palabras sencillas pero importantes, que reconocen que el otro, el padre o la madre de quien nos hemos separado, sigue viviendo en ese hijo. Esas palabras abren la puerta para que nuestros hijos puedan respetarse a sí mismos y albergar de forma constructiva la lealtad que, de forma natural irremediable, sienten por sus padres. Cuando le damos este permiso explícito para mostrar y sentir lealtad a ambos padres, a pesar del desgarro que supone para ellos la separación física de su familia, les estamos ofreciendo la posibilidad de ser ellos mismos abiertamente».

(Fragmentos extraídos de Inocencia radical, de Elsa Punset)




Cine y configuraciones familiares (15)



Culpa, vergüenza, víctimas y perpetradores, guerra, secretos, reconocer el daño y elegir reparar, reconciliación, asentir, pérdidas, duelos, padres e hijos, suegros y nueras, parejas, destino, campos mórficos.








Ficha: 
Título: Frantz. Drama, Francia, 2016, 117 min. Dirección: F. Ozon. Guion: 

François Ozon, Philippe Piazzo. Fotografía: Pascal Martí. Música: Philippe Rombi. Intérpretes: Paula Beer, Pierre Niney, Johann von Bülow, Marie Gruber.

‹‹Una pequeña ciudad alemana, poco tiempo después de la I Guerra Mundial. Anna va todos los días a visitar la tumba de su prometido Frantz, caído en la guerra, en Francia. Un día, Adrien, un misterioso joven francés, también deja flores en la tumba. Su presencia suscitará reacciones imprevisibles en un entorno marcado por la derrota de Alemania››.
(FILMAFFINITY)



lunes, 27 de abril de 2020

Talleres online de Eneagrama








Introducción a la Psicología de los eneatipos (I)

Fechas: días 7, 14, 21 y 28 de mayo, de 18:30 a 20:30.

Inscripción: sistemicafamiliar@yahoo.es , o llamando al 699 23 15 18.

Precio: 30 € por sesión.

Terapeuta: Esperanza López García

El curso se retransmitirá por Internet usando la plataforma Zoom.
Se trata de un encuentro semanal de dos horas de duración. A lo largo de las sesiones de este mes veremos en qué consiste esta herramienta, para qué pude sernos útil, cómo se representa, de dónde procede, una breve descripción de los nueve tipos de personalidad y los eneatipos 8, 9 y 1.



Introducción a la Psicología de los eneatipos (II)

En junio, seguiremos con el grupo (tríada) de los emocionales: eneatipos 2, 3 y 4. Y en julio, trataremos la tríada de los mentales: eneatipos 5, 6 y 7.

Psicología de los eneatipos: subtipos y alas

Para quien tenga interés en seguir profundizando en el conocimiento del Eneagrama, en septiembre veremos los subtipos del grupo de los viscerales; en octubre, los subtipos de los emocionales y en noviembre los de los mentales. En el mes de diciembre habrá dos sesiones sobre las alas, para entender cómo matizan cada eneatipo, qué le aportan.

Imagen, estilo comunicativo y lenguaje corporal de los eneatipos 

  A partir de enero de 2021.









Eneagrama: identificaciones erróneas



Walt Disney (eneatipo 9)

Stanley Kubrick (eneatipo 5)




 Es habitual que muchas personas identifiquen erróneamente su eneatipo. Así, con frecuencia los Dos están seguros de ser Cuatro, los Cuatro creen ser Seis o viceversa, los Tres que son Uno y así sucesivamente.

Veamos, en esta ocasión, qué sucede con el Cinco y el Nueve, según el análisis de Don Richard Riso y Russ Hudson en su obra Comprendiendo el eneagrama. Guía práctica de los tipos de personalidad (Ed. La Esfera de los Libros, 2011):

«Está justificado que se haga una detallada comparación entre los Cinco y los Nueve porque muchos Nueve creen erróneamente que son Cinco, algo que normalmente no sucede a la inversa. 

De todos los tipos de personalidad que hay, los Nueve son los que tienen más problemas a la hora de identificar a qué tipo pertenecen porque su sentido del yo está sin definir. Los Nueve medios tienen poco sentido de quienes son al margen de aquellos con los que se han identificado; de ahí que normalmente están perdidos a la hora de saber por dónde comenzar para encontrar su tipo.

Hasta los Nueve relativamente sanos tienen un sentido del yo difuso porque se basa en la capacidad para ser receptivos y naturales con los demás. Además, los Nueve medios tienen problemas identificando su tipo porque hacerlo les produce ansiedad, algo totalmente anatema para ellos. Cualquier cosa que perturbe su paz mental es ignorada o pasada por alto. Evitan la introspección con nociones reconfortantes y entretenidas sobre sí mismos, sean cuales sean. Mantener un conocimiento indefinido de sí mismos y así, mantener su sosiego emocional, es más importante para los Nueve medios que adquirir conocimientos más profundos.

Nada de eso le sucede a los Cinco, y los dos tipos son opuestos en muchos aspectos. Los Nueve son amables, sencillos, pacientes, receptivos, acomodaticios y con pensamientos positivos, mientras que los Cinco son intensos, resueltos, excitables, provocadores y con propensión a los pensamientos negativos. A los Nueve les gustan las personas y confían en ellas; en ocasiones, incluso demasiado. Los Cinco medios, por el contrario, desconfían de las personas y son cualquier cosa menos confiados, llegando incluso a ser demasiado cínicos e imperturbables. Ambos tipos emplean una defensa esquizoide del yo -se desconecta de los sentimientos- y ambos se encuentran entre los tres tipos interiorizadores del Eneagrama.

[…] La diferencia fundamental entre el pensamiento de los Nueve y el de los Cinco es que los Nueve son impresionistas y les absorben las generalidades, las reflexiones imaginativas, así como las situaciones extravagantes. Los Nueve normalmente no desean profundizar en las ideas o cuestionárselas cuando han llegado a ciertas conclusiones, y tampoco se les da muy bien hacer un seguimiento de ellas una vez que han actuado. Sin embargo, el pensamiento de los Cinco es sumamente concentrado, penetrante como un rayo láser y casi microscópico en específico de su enfoque. Los Cinco aman los detalles, sumergirse en la investigación, el estudio y las actividades intelectuales complejas. Piensan intensamente, concentrándose hasta tal punto que llegan a bloquear otras percepciones. Por el contrario, los Nueve, incluso los más brillantes, tienen problemas para concentrarse, pierden el interés con facilidad y permiten que su imaginación divague cuando se aburren o sienten ansiedad.

Los Nueve suelen buscar soluciones idealistas y dramáticas a los problemas mientras que los Cinco optan por especular sobre ellos, luego sobre los problemas que suscitan esos mismos problemas, luego en esos otros y así indefinidamente. Los Nueve son grandes narradores de historias, capaces de comunicarse de forma sencilla y efectiva con los demás, incluso con los niños. Los Cinco, por el contrario, normalmente sólo se comunican con unos cuantos o prefieren guardarse las ideas para sí mismos. Los Nueve normalmente no piensan en las consecuencias de sus actos, mientras que los Cinco están sumamente interesados en predecir las consecuencias de cada uno de ellos.

Los Nueve miran al pasado, los Cinco al futuro. Los Nueve son fantasiosos, los Cinco teóricos. Los Nueve son utópicos, los Cinco son nihilistas. Los Nueve son optimistas, los Cinco pesimistas. Los Nueve personas sencillas y nada amenazantes, mientras que los Cinco son intensos y perturbadores. Los Nueve se sienten sosegados, los Cinco viven en tensión. Los Nueve terminan en la disociación y los Cinco en el delirio.

[…] Los Nueve suelen ver las cosas de la forma que a ellos le gustaría que fuesen; es decir, que reinterpretan la realidad para hacerla más reconfortante y menos amenazante, más sencilla y menos desalentadora. El pensamiento de los Cinco, por el contrario, es complejo. Al intentar establecer una gran teoría unificadora que abarque y lo explique todo, los Cinco medios terminan involucrándose en mayores complicaciones y abstracciones. Su pensamiento se centra en lo específico, llegando a veces a ser excesivamente técnicos y obsesos con la predicción y las consecuencias de actuar de una manera o de otra. Sin embargo, en un extremo, los Cinco no ven la realidad tal como es, sino como una proyección de sus preocupaciones y temores. Distorsionan las percepciones de la realidad con el fin de que parezca más amenazante y negativa de lo que en realidad es.

Los Nueve se sienten en paz con el mundo y su estilo de pensamiento refleja su deseo inconsciente de fundirse con él. Los Cinco temen sentirse abrumados por el mundo y sus esfuerzos intelectuales son una defensa inconsciente contra el mundo, un intento de dominarlo intelectualmente».


Don Richard Riso es uno de los principales investigadores del Eneagrama, una autoridad en la materia reconcida internacionalmente. Presidente del Enneagram Personality Types, Inc. y fundador del Enneagram Institute, lleva más de treinta años dando cursos de Eneagrama. Es pionero en un enfoque revolucionario de la psicología del ego desde que en 1977 descubrió los niveles de desarrollo.
Fue jesuita durante 13 años, está licenciado en Inglés y Filosofía, y ha sido condecorado en Comunicación (Psicología Social) por la Jesuit Honor Society, Alpha Sigma y Ford Foundation Fellow en la Universidad de Stanford.
Russ Hudson es uno de los principales innovadores del Eneagrama. Director ejecutivo del Enneagram Personality Types, Inc., así como cofundador del Enneagram Institute y enseña en los programas de Formación Profesional de Eneagrama desde 1991.



Joan Garriga Bacardí: Psicólogo Humanista. Terapeuta Gestalt. Socio Fundador del Institut Gestalt (Barcelona). Formado en PNL, abordaje Ericksoniano y métodos escénicos y corporales. Introdujo a Bert Hellinger –creador de las Constelaciones Familiares- en España. Imparte Formación en Constelaciones Familiares. Experto en Eneagrama y Terapia Integrativa. Escritor.
Es autor de los libros:
Bailando juntos. La cara oculta del amor en la pareja y en la familia, (Ed Destino); La llave de la buena vida. Saber ganar sin perderse a uno mismo y saber perder ganándose a uno mismo, (Ed. Destino); El buen amor en la Pareja. Cuando uno y uno suman más que dos, (Ed. Destino); Vivir en el alma: amar lo que es, amar lo que somos y amar a los que son, (Ed. Rigden-Institut Gestalt) y ¿Dónde están las monedas? Las claves del vínculo logrado entre hijos y padres, (Ed. Rigden-Institut Gestalt)

























Día del Libro. Animación a la lectura.



«La lectura nos da un lugar al que ir cuando tenemos que estar donde estamos», Mason Cooley.

«Mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países», A. Houdar de la Motte.

«Leemos para saber que no estamos solos», William Nicholson.

«Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro», Emily Dickinson.

«Si no te gusta leer es que no has encontrado el libro correcto». J. K. Rowling.

«La lectura de todos los buenos libros es como una conversación con las mejores personas de los siglos pasados», René Descartes.

«El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho», Miguel de Cervantes.

«Aprender a leer es encender un fuego, cada sílaba que se deletrea es una chispa», V. Hugo.

«Usted no tiene que quemar libros para destruir una cultura. Sólo tiene que hacer que la gente deje de leerlos», Ray Bradbury.

«¿Para qué vivir?. La respuesta era la vida misma. La vida era la propagación de más vida, y vivir la mejor vida posible», Ray Bradbury.

  • Con humor: 

«Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer», Groucho Marx.











  • Con amor:







sábado, 4 de abril de 2020

Valores en alza





Antonio Bulbena





«Tengo 66 años. Soy Barcelonés. Casado, dos hijos. Soy catedrático de psiquiatría en la UAB, un médico de pueblo que se ha disfrazado de psiquiatra. He podido disfrutar mucho con mis cuatro ‘profesiones’: médico, investigador, académico y gestor».

«Fundó y dirigió el Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del hospital del Mar donde ahora dirige la unidad de tratamiento de los trastornos de ansiedad, a lo que le ha dedicado años de investigación, Ansiedad (Tibidabo). Está preocupado por el alto riesgo al que están expuestos los profesionales de la salud: “Ya tengo a dos compañeros en la UCI, y en China el 10% tenían síntomas depresivos”. Está convencido de que tras la pandemia nada volverá a ser como antes: “Esta especie de año nuevo que esta primavera nos ha traído supone un cambio completo de paradigma de nuestras vidas. Aprenderemos a pasar con menos y nos identificaremos más con lo natural y con nosotros mismos. Los objetos bajarán de valor y cotizarán al alza la persona y sus valores».

Entrevista:

«El miedo es una reacción sana que nos pone en alerta.

¿Y si dura semanas?
Cuando la alarma es inespecífica en el espacio y el tiempo como ocurre con este virus, el cuerpo usa una gran cantidad de energía física y mental para afrontar una amenaza que no puede atajar, y se traduce en más tensión, más ansiedad y más susceptibilidad.

Eso agota.
Las quejas y broncas en familia y entre vecinos están aumentando considerablemente, y es un efecto del miedo, debemos ser conscientes.

Pero el miedo nos acecha.
El cerebro se ve atraído y fija con mucha más fuerza lo negativo que lo positivo. La desgracia de las Torres Gemelas nos demostró que a mayor exposición informativa más estrés, más ansiedad, más violencia, más alcoholismo. Hay que estar informados pero no atrapados.

Multas por salir de casa, amenaza de cárcel... ¿empeora esto las cosas?
Sirve para que cumplamos pero psicológicamente no nos ayuda, porque debemos ser nosotros los que nos gobernemos, comprender qué hay que quedarse en casa y comprometernos.

¿Necesitamos más tiempo de reflexión individual?
Sin duda. El miedo a la infección, la incertidumbre, la frustración y la información tan saturada de amenazas, despiertan nuestro cerebro primitivo que una y otra vez nos sostiene en alarma continuada. Hay que romper ese círculo.

¿Cuál es la lección del pasado?
Las epidemias que ha sufrido la humanidad nos muestran lo que el miedo puede desencadenar. Atribuciones acusatorias a otros como ocurrió con el Holocausto o la fiebre española; acopios desaforados y egoísmos insospechados.

El miedo soporta mal la incertidumbre.
Sí, y eso nos puede llevar a una búsqueda insaciable de culpables y de conspiraciones. Debemos aceptar que la incertidumbre es inherente a nuestra condición humana.

Cierto.
Y tampoco hay que olvidar la certera observación de V. Frankl: el miedo provoca lo que uno teme.

¿Cómo impedirlo?
Comunicándose con calidad y no con cantidad; reflexionando sobre nuestros hábitos, automatismos, dimensiones que obviamos, sensaciones que añoramos y deseos que aplazamos. Descubramos la riqueza humana de las personas: gestos, miradas, actitudes de los que tenemos cerca.

Valorar lo bueno.
Y alimentar el humor que nos permite distanciarnos del problema, pero no de forma permanente ni frivolizando.

¿Cuáles son las consecuencias del confinamiento?
Durante la fiebre equina en Austria en el 2008, hubo que confinar a 2.700 personas durante varias semanas, un 34% sufrió importantes síntomas psicológicos de ansiedad y depresión.

¿Cómo nos afecta el confinamiento?
El espacio se reduce, para muchos drásticamente; el tiempo pierde referencias y horarios y la convivencia o la soledad se extreman. Aunque hay pocos estudios, todos coinciden en que a partir del décimo día de confinamiento comienza el periodo crítico.

¿Y?
Cuando el cerebro más primitivo toma el mando pasamos a los extremos: o frenesí hiperactivo o bloqueo exhausto. Ese circuito se vuelve circular: más hiperactividad, más agotamiento y más ineficiencia, que a su vez vuelve a activar el frenesí. Necesitamos momentos de silencio.

¿Qué debemos tener en cuenta?
Estar atentos a que nuestros mecanismos de adaptación restringidos no empiecen a tropezar con intolerancias, incomodidades, frustración o bloqueo.

¿Cómo podemos crecer como sociedad?
Habilitando una comunicación más serena. Es curioso pero nuestro cerebro más primitivo, el de la supervivencia, manda mucho; el otro, el que piensa, el que nos lleva al goce de vivir, de compartir y a la calma, sólo propone.

¿Se impondrá la empatía?
Si no te pones en el lugar del otro la relación es vertical y el sálvese quién pueda tiene cabida, es el egoísmo del miedo. El miedo reduce la empatía . Darse cuenta del otro es fundamental.

Creemos que cuando controlemos el virus todo volverá a ser como antes.
Es una fantasía, vamos a ser mucho más pobres, tendremos que renunciar a muchas cosa; pero también va a ser una oportunidad.

Para el planeta, seguro.
Y a nosotros esta crisis nos otorga la oportunidad de cambiar el tener por el ser. Habrá escasez y villanía, pero después vendrá un periodo de reconstrucción en el que ya sabremos que somos naturaleza y que un virus no distingue entre clases sociales, países, ni razas.

Tendremos la oportunidad de revalorizar la relación directa con los demás, con el entorno y con uno mismo. Debemos aprovechar este tiempo para estar con nosotros mismos y aclararnos qué queremos de la vida. Hemos de declarar la paz a esta guerra, dándole la mano y mirándola profundamente de frente».

(Fuente:
https://www.lavanguardia.com/lacontra/20200323/4840755764/es-el-momento-de-saber-que-queremos-en-la-vida.html?fbclid=IwAR0DdkGOf1_Sdy6UU7HsEKS2yiDAMY8H79w7ZJK_3_0RNvQMX1PXF9Sijfg)






Meditación, consciencia y vulnerabilidad.


Semillas de asclepia o algodoncillo





 «Es natural tener miedo ante una amenaza. Pero es importante que el miedo no te tenga a ti. Si no, y como te hace sufrir, tendrás que hacer lo que sea para no sentirlo: insensibilizarte, ver series sin fin, consumir drogas, etc.
Te encierras en ti mismo. ¡Es entonces cuando la situación actual se puede transformar en un confinamiento del corazón y del alma!
El camino es mantenernos en contacto y vulnerables».

(Peter Bourquin, psicoterapeuta de enfoque gestáltico, integrativo y sistémico)


 Fragmento extraído de El arte de vivir (Ed. Urano, 2018), de Thich Nhat Hanh:

SER Y HACER

«Mi nombre, Nhat Hanh, significa “acción única”. Pasé mucho tiempo intentando descubrir de qué acción se trataba. Un día descubrí que mi única opción es ser paz y dar paz a los demás. Tendemos a pensar desde el hacer, no desde el ser. Creemos que cuando no estamos haciendo algo estamos perdiendo el tiempo, pero eso no es cierto. Nuestro tiempo es, ante todo, para ser. ¿Para ser qué? Para ser pacíficos, alegres, en paz, amorosos, para vivir. Y eso es lo que más se necesita en el mundo. Todos debemos entrenar nuestra forma de ser: es el fundamento de toda acción.

La calidad de nuestro ser determina la calidad de nuestro hacer.

Algunos dicen: “No te quedes ahí sentado, ¡haz algo!”. Cuando presenciamos injusticia, violencia y sufrimiento a nuestro alrededor, de forma espontánea intentamos hacer algo para ayudar. Cuando yo era un joven monje en Vietnam, en la década de los cincuenta y los sesenta, hice todo lo que pude, junto a mis amigos y estudiantes, para crear un budismo de base que pudiera responder a los enormes retos y sufrimiento de aquel tiempo. Sabíamos que ofrecer recitaciones y oraciones no bastaba para salvar al país de aquella desesperada situación de conflicto, división guerra.

Empezamos a publicar un seminario budista de ámbito nacional, fundamos la Escuela de Jóvenes para el Servicio Social a fin de llevar alivio y apoyo a los poblados destruidos por la guerra, y también fundamos la Universidad Van Hanh en Saigón con la idea de ofrecer un planteamiento más actual en la educación de las generaciones más jóvenes. En el desarrollo de estas actividades aprendimos que la calidad de nuestra acción dependía de la calidad de nuestro ser. Por eso, cada semana organizamos un día de plena conciencia en el cercano monasterio Bosque de Bambú. Allí practicábamos meditación sentada, caminando y comiendo juntos, y dedicábamos un tiempo a escuchar profundamente las alegrías y las dificultades de los demás. Gracias aquella energía de fraternidad, creamos un lugar de refugio maravilloso y feliz.

Además de decir: "No te quedes ahí sentado, ¡haz algo!", también podemos decir: "No te quedes ahí haciendo algo, ¡siéntate!". Parar, estar en silencio y practicar la plena conciencia puede hacer brotar toda una nueva dimensión del ser. Podemos transformar la ira y la ansiedad, y cultivar la energía de paz, comprensión y compasión como fundamentos de nuestra acción. Las energías de sabiduría, compasión, inclusión, ausencia de miedo, paciencia y no-discriminación —no menospreciar nunca nadie— son las cualidades de los seres despiertos. Cultivar estas energías nos ayuda a traer la dimensión última a la dimensión histórica a fin de que podamos llevar una vida de acción relajada y alegre, libre del miedo, el estrés y la desesperación. Podemos ser muy activos y hacerlo todo desde un estado de paz y alegría. Esa es la acción más necesaria. Cuando podemos llevarla a cabo, el trabajo trabajo que hagamos será de gran ayuda para nosotros y para el mundo».



Dos meditaciones guiadas: la primera por Claudio Naranjo y la segunda por Elsa Punset.













Solidaridad




«Hace años, un estudiante le preguntó a la antropóoga Margaret Mead cuál consideraba ella que era el primer signo de civilización en una cultura. El estudiante esperaba que Mead hablara de anzuelos, ollas de barro o piedras de moler. Pero no. Mead dijo que el primer signo de civilización en una cultura antigua era un fémur que se había roto y luego sanado. Mead explica que en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a tomar agua o buscar comida. Eres carne de bestias que merodean. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso sane.
Un fémur roto que se ha curado es evidencia de que alguien se ha tomado el tiempo para quedarse con el que se cayó, ha vendado la herida, le ha llevado a un lugar seguro y le ha ayudado a recuperarse. Mead dijo que ayudar a alguien más en las dificultades es el punto donde comienza la civilización".
                                                                       (Ira Byock, médico especialista en cuidados paliativos)




Dos muestras de iniciativas solidarias en tiempos de confinamiento:

 Cartas para que los pacientes lleven mejor su aislamiento en el hospital:

«La epidemia de coronavirus Covid-19 en España está demostrando la cara más solidaria de todo el país. Aplausos sanitarios o mensajes de apoyo desde los balcones a las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado.
La última de las iniciativas ciudadanas proviene del sector sanitario y se trata de escribir cartas de apoyo y ánimo para las personas con coronavirus que están ingresadas y aisladas en los hospitales.
Esta idea nació de Cristina Marín Campos, médico Adjunto de Cirugía General y Aparato Digestivo en el Hospital Universitario La Princesa, que envió ayer por la tarde un audio por Whatsapp a sus familiares y amigos pero jamás pensó la repercusión que iba a tener.

"En el hospital, la situación es bastante mala, hay mucha gente ingresada infectada y la UCI está muy sobrepasada, por eso os quería plantear un problema y una solución", asegura en el audio esta joven médica.

Pues bien, en apenas 24 horas ha reunido más de 35.000 cartas de apoyo, tal y como cuenta en un vídeo publicado en el Twitter del departamento de sanidad pública de la Comunidad de Madrid.


“Los pacientes con coronavirus se encuentran en un aislamiento brutal, están completamente solos, separados de sus familias. Incluso, muchos de ellos saben que sus familiares están en otras habitaciones, intubados en la UCI o que, incluso, están muriendo", explica Cristina en su audio.

Además, señala que los profesionales sanitarios solo pasan una vez al día y esto provoca una situación de soledad y ansiedad que tal y como apunta esta facultativa “puede derivar en muchísimo estrés post-traumático en el aislamiento”.
"Los médicos van a hacerles llegar a todos su pacientes cartas anónimas con mensajes de ánimo"

“He hablado con los médicos que llevan el grupo de infecciosas y de neumología -que son los que más ingresados tienen- y se han comprometido a hacerles llegar a todos su pacientes cartas anónimas con mensajes de ánimo”, explica Cristina, que en su nota de voz que ya se ha hecho viral, remarca la utilidad que tiene esta iniciativa incluso para la gente sana que está en cuarentena. “De verdad pueden ayudar muchísimo en esta epidemia", indica».

CARTAS AL HOSPITAL

En la carta tipo se pone nombre de pila, edad, una descripción personal y un mensaje de apoyo, tal y como se está haciendo en todos los hospitales que se han sumado a esta iniciativa.

ENVÍA TU CARTA:


ANDALUCÍA

Hospital de Málaga

Unidosvenceremos.cartas@gmail.com


COMUNIDAD DE MADRID


Hospital Clínico San Carlos

apoyoclinicosancarlos@gmail.com

Hospital La Paz

unidosenlacuarentena@gmail.com

Hospital Severo Ochoa

juntoscontraelcovid@gmail.com

venceremos.covid19@gmail.com

Hospital Ramón y Cajal

covidryc@gmail.com

Hospital Gregorio Marañón

Apoyocovid.HGUGM@gmail.com

Hospital La Princesa

cartas.venceremos.covid19@gmail.com

Hospital de Leganés

juntoscontraelcovid@gmail.com

Hospital 12 de Octubre

esperoquetemejores@gmail.com

Hospital de Fuenlabrada

esperanzacovidhf@gmail.com

Hospital de Alcorcón

cartashospitalalcorcon@gmail.com


CASTILLA-LA MANCHA

Hospital de Toledo

cartaspacientes@gmail.com


(Fuente:
https://www.consalud.es/pacientes/especial-coronavirus/coronavirus-cartas-pacientes-lleven-aislamiento-hospital_76071_102.html?fbclid=IwAR0wrtKg7VWUcZyI2enfHN5OzYruBXDZUHENUtQ_Uev-VGJ0fP_6W1GKqlA)


Una iniciativa del cómico José Miguel Torres ameniza cada día a los vecinos de Zafra.



«Todo empezó el sábado pasado, el primer día de “confinamiento”, cuando todo el mundo salió a los balcones a reconocer el trabajo de los sanitarios en todo el país. Terminaron los aplausos y empezó la música. Una sola canción, con ritmo, bailable, con aura positiva para llegar al encierro de todos los vecinos alrededor de casa y levantar los ánimos. Detrás, “dándole al play”, un actor onubense, José Miguel Torres, conocido comediante y cuentacuentos con Les Buffons du Roi, que no dudó en sacar a la ventana el equipo de sus actuaciones para alegrar a sus vecinos e inyectar optimismo para un encierro obligado que va para largo.

Al día siguiente ya hubo micro y mensajes de ánimo al vecindario, ampliación del repertorio musical y mucho más público. Cada día ha ido aumentando, también en la red, donde el propio Torres, en su perfil profesional, comparte los vídeos grabados por su esposa, y también por los vecinos, que iluminan el fondo de la improvisada platea con las pantallas de sus teléfonos móviles. Y así, esta actuación espontánea diaria en la Plaza de la Alhambra, en la barriada de Zafra onubense, ha recorrido España entera y han empezado a llegar peticiones desde Valladolid, Valencia o Córdoba, entre otros puntos, y también Sevilla, donde Les Buffons du Roi realiza gran parte de sus actuaciones anuales.

“Sólo el miércoles –cuenta desde casa– recibí 553 mensajes de whatsapp de gente que ni conozco para que pusiera canciones y enviara mensajes o felicitaciones. Los vídeos han llegado a muchos sitios de España y me dicen que estamos transmitiendo mucha alegría, y estoy feliz porque era el propósito de esto, al menos entre nuestro vecindario”.

Él se quita méritos. “Yo sólo le doy al play”, insiste. “Son los vecinos los que lo ponen todo, con su entusiasmo y sus risas”.

A las ocho de la tarde es la cita, tras los aplausos al personal sanitario. Es el gran momento esperado en toda la manzana, con varios bloques alrededor, también las calles aledañas, a las que “llegan muy bien la música y las cuatro chorradas que digo cada día”. Hay niños, cuenta, que desde veinte minutos antes ya esperan el espectáculo en el balcón de sus casas, gritando para que empiece la música. Es, ya, media hora de diversión que también se espera en la red, atentos a las dedicatorias solicitadas y a las historias compartidas, incluso, por los vecinos, a voces desde sus ventanas. “Nunca una pregunta tan superficial como el ‘¿cómo estás?’ ha tenido tanto significado y se ha sentido tanto como cuando hablas estos días con el vecindario”.

Todos los días suele haber algún cumpleaños entre los pequeños de la plaza, “y entre todos les cantamos e intentamos que sea especial, a pesar del encierro”. “También mis vecinos me conocen y saben que me dedico a esto. Todo es muy divertido”.

Con Les Buffons du Roi, Torres se recorre toda la provincia de Huelva y la de Sevilla, también parte de Cádiz, y ofrece espectáculos en eventos privados y públicos; una garantía de diversión. Ahora confiesa que la crisis sanitaria le ha obligado a cancelar 53 espectáculos de momento, con pérdidas de varios miles de euros. Y pone buena cara. “Me agobié al principio pero hay gente que lo está pasando mucho peor”. Es su naturaleza: optimismo y buen humor, incluso cuando vienen mal dadas. De ahí esa acción natural, como él mismo, de intentar transmitir alegría cada día, mientras dure el estado de alarma y los encierros caseros

“Cuando pase todo esto, ya he hablado con los vecinos de que haremos una fiesta con todos los medios técnicos en la plaza, abierta a todo el mundo. Espero que el Ayuntamiento nos dé los permisos”, adelanta después de días de conversación entre balcones. “Será el momento en que todos nos abracemos, nos veamos con buena cara, sin decirnos que estamos más gordos, y celebremos que salimos adelante”. Hasta que eso llegue, a las ocho es la cita cada día».


(Fuente: 
https://www.huelvainformacion.es/huelva/espectaculo-coronavirus-balcon-Huelva-Espana_0_1447655619.html)






Musicoterapia (sec.)



Franco Battiato: "Torneremo ancora".







Silvia Pérez Cruz: "Duérmete".






  Crosby, Stills, Nash and Young: "Our house".