Terapia Familiar Sistémica

Terapia Familiar Sistémica
«El deseo de curarnos es la mitad de nuestra salud», (Séneca).

lunes, 6 de enero de 2020

ENERO







Taller de Nuevas Constelaciones en Sevilla

Fechas: sábado 18, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:30/ Domingo 19, de 9:30 a 14:30
Horas: 13,5
Inscripción: ncfsevilla1@gmail.com o sistemicafamiliar@yahoo.es , o llamando al 660 45 11 39 / 699 23 15 18.
Precio: 150 €
Lugar: Centro Shambala. C/Fernando Tirado, 8. Sevilla.
Facilitadores: Juan Antonio Salguero Barrera y Esperanza López García.

Abierto a toda persona interesada en formarse y también a quien quiera participar sólo en este taller para constelar.



Taller de Nuevas Constelaciones en Huelva

Fecha: sábado 25, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00.
Inscripción: sistemicafamiliar@yahoo.es , o llamando al 699 23 15 18.
Precio: 60 € constelar y 40 € participante.
Lugar: Albergue Inturjoven, Sala Conquero, en C/ Marchena Colombo, 14.
Terapeuta: Esperanza López García







Sistémica y literatura (sec.)



Adaptación de un cuento sufí:




«En una aldea de China, hace muchos años, vivía un campesino junto a su único hijo. Los dos se pasaban las horas cultivando el campo sin más ayuda que la fuerza de sus manos. Se trataba de un trabajo muy duro, pero se enfrentaban a él con buen humor y nunca se quejaban de su suerte.

Un día, un magnífico caballo salvaje bajó las montañas galopando y entró en su granja atraído por el olor a comida. Descubrió que el establo estaba repleto de heno, zanahorias y brotes de alfalfa, así que ni corto ni perezoso, se puso a comer. El joven hijo del campesino lo vio y pensó:

– ¡Qué animal tan fabuloso! ¡Podría servirnos de gran ayuda en las labores de labranza!

Sin dudarlo, corrió hacia la puerta del cercado y la cerró para que no pudiera escapar.

En pocas horas la noticia se extendió por el pueblo. Muchos vecinos se acercaron a felicitar a los granjeros por su buena fortuna ¡No se encontraba un caballo como ese todos los días!

El alcalde, que iba en la comitiva, abrazó con afecto al viejo campesino y le susurró al oído:

– Tienes un precioso caballo que no te ha costado ni una moneda. ¡Menudo regalo de la naturaleza! ¡A eso le llamo yo tener buena suerte!

El hombre, sin inmutarse, respondió:

– ¿Buena suerte? ¿Mala suerte?… ¡Quién sabe!

Los vecinos se miraron y no entendieron a qué venían esas palabras ¿Acaso no tenía claro que era un tipo afortunado? Un poco extrañados, se fueron por donde habían venido.

A la mañana siguiente, cuando el labrador y su hijo se levantaron, descubrieron que el brioso caballo ya no estaba. Había conseguido saltar la cerca y regresar a las montañas. La gente del pueblo, consternada por la noticia, acudió de nuevo a casa del granjero. Uno de ellos, habló en nombre de todos.

– Venimos a decirte que lamentamos muchísimo lo que ha sucedido. Es una pena que el caballo se haya escapado ¡Qué mala suerte!

Una vez más, el hombre respondió sin torcer el gesto y mirando al vacío.

– ¿Buena suerte? ¿Mala suerte?… ¡Quién sabe!

Todos se quedaron pensativos intentando comprender qué había querido decir de nuevo con esa frase tan ambigua, pero ninguno preguntó nada por miedo a quedar mal.

Pasaron unos días y el caballo regresó, pero esta vez no venía solo sino acompañado de otros miembros de la manada entre los que había varias yeguas y un par de potrillos. Un niño que andaba por allí cerca se quedó pasmado ante el bello espectáculo y después, muy emocionado, fue a avisar a todo el mundo.

Muchísimos curiosos acudieron en tropel a casa del campesino para felicitarle, pero su actitud les defraudó; a pesar de que lo que estaba ocurriendo era algo insólito, él mantenía una calma asombrosa, como si no hubiera pasado nada. Una mujer se atrevió a levantar la voz:

– ¿Cómo es posible que estés tan tranquilo? No sólo has recuperado tu caballo, sino que ahora tienes muchos más. Podrás venderlos y hacerte rico ¡Y todo sin mover un dedo! ¡Pero qué buena suerte tienes!

Una vez más, el hombre suspiró y contestó con su tono apagado de siempre:

– ¿Buena suerte? ¿Mala suerte?… ¡Quién sabe!

Desde luego, pensaban todos, su comportamiento era anormal y sólo le encontraban una explicación: o era un tipo muy raro o no estaba bien de la cabeza ¿Acaso no se daba cuenta de lo afortunado que era?

Pasaron unas cuantas jornadas y el hijo del campesino decidió que había llegado la hora de domar a los caballos. Al fin y al cabo eran animales salvajes y los compradores sólo pujarían por ellos si los entregaba completamente dóciles.

Para empezar, eligió una yegua que parecía muy mansa. Desgraciadamente, se equivocó. En cuanto se sentó sobre ella, la jaca levantó las patas delanteras y de un golpe seco le tiró al suelo. El joven gritó de dolor y notó un crujido en el hueso de su rodilla derecha.

No quedó más remedio que llamar al doctor y la noticia corrió como la pólvora. Minutos después, decenas de cotillas se plantaron otra vez allí para enterarse bien de lo que había sucedido. El médico inmovilizó la pierna rota del chico y comunicó al padre que tendría que permanecer un mes en reposo sin moverse de la cama.

El panadero, que había salido disparado de su obrador sin ni siquiera quitarse el delantal manchado de harina, se adelantó unos pasos y le dijo al campesino:

– ¡Cuánto lo sentimos por tu hijo! ¡Menuda desgracia, qué mala suerte ha tenido el pobrecillo!

Cómo no, la respuesta fue clara:

– ¿Buena suerte? ¿Mala suerte?… ¡Quién sabe!

Los vecinos ya no sabían qué pensar ¡Qué hombre tan extraño!

El chico estuvo convaleciente en la cama muchos días y sin poder hacer nada más que mirar por la ventana y leer algún que otro libro.

Una tarde que estaba medio dormido dejando pasar las horas, entró por sorpresa el ejército en el pueblo. Había estallado la guerra en el país y necesitaban reclutar muchachos mayores de dieciocho años para ir a luchar contra los enemigos. Un grupo de soldados se dedicó a ir casa por casa y como era de esperar, también llamaron a la del campesino.

– Usted tiene un hijo de veinte años y tiene la obligación de unirse a las tropas ¡Estamos en guerra y debe luchar!

El anciano les invitó a pasar y les condujo a la habitación donde estaba el enfermo. Los soldados, al ver que el chico tenía el cuerpo lleno de magulladuras y la pierna vendada hasta la cintura, se dieron cuenta de que estaba incapacitado para ir a la guerra; a regañadientes, escribieron un informe que le libraba de prestar el servicio y continuaron su camino.

Muchos vecinos se acercaron, una vez más, a casa del granjero. Uno de ellos, exclamó:

– Estamos destrozados porque nuestros hijos han tenido que alistarse al ejército y van camino de la guerra. Quizá jamás les volvamos a ver, pero en cambio, tu hijo se ha salvado ¡Qué buena suerte tenéis!

¿Sabes qué respondió el granjero?:

– ¿Buena suerte? ¿Mala suerte?… ¡Quién sabe!».




En el ahora







Fragmentos extraídos de La senda del reposo (2017), de Jeff Foster:

«Un gran diluvio se avecina.
Prepara un refugio seguro para tus seres queridos.
Construye un arca en lo más profundo de tu corazón.
Permite la entrada a todas las criaturas, de dos en dos.
La duda y la certeza, la alegría y la tristeza.
La confusión y la claridad, la felicidad y el hastío.
Todo lo sagrado y todo lo profano.
Cada pensamiento, cada sensación, cada sentimiento.
Cada fragmento olvidado de tu ser ancestral.
Construye un arca de amor, lo suficientemente amplia
para que entre absolutamente todo.
Deja que todo par de opuestos encuentre un santuario
en tu inmensidad no dual.
Y pon rumbo hacia un mundo más amable».



«Hoy decides si quieres tomar o no alguna decisión, si es o no es el momento adecuado para tomar decisiones. Tal vez hoy sea el momento de honrar la incertidumbre, de estrecharla con firmeza, haciendo de este lugar tan familiar del "aún no tengo respuestas" un lugar sagrado.

No existe más posibilidad que la de estar aquí, justo donde estás ahora; es un antiguo lugar en el que tanto la certeza como la incertidumbre, tanto las decisiones como la indecisión, tanto la respuesta como las preguntas que quedaron sin responder, y también las dudas más profundas, todo ello es permitido por igual. Y a pesar de ello no hay ninguna elección posible porque este momento ya es exactamente como es: esta respiración, estos pensamientos, esta gloriosa incertidumbre, esta inmensidad en el seno de la cual todo es posible».


«Sean cuales sean las circunstancias actuales de tu vida, detente. Tan solo un momento.
Pon la atención en el aquí y el ahora. Deja que este momento pase a ser fascinante. Suavemente, comienza a darte cuenta de lo que está sucediendo realmente en el lugar en el que te encuentras. Abandona tus conclusiones sobre la vida, tus recuerdos del pasado, tus sueños sobre el futuro, y empieza a notar las sensaciones, los sentimientos, los pensamientos que están presentes, justo aquí, justo ahora. Permite que tu experiencia presente -las visiones, los sonidos y los olores- sea la más curiosa y fascinante danza de todo el universo; contempla el mundo, tócalo, óyelo, saboréalo como si se tratase de la primera vez.

No hay prisa. El verano nunca se apresura para que llegue antes el otoño. Una pequeña brizna de hierba no trata de crecer más rápido que las que tiene a su lado. Los planetas giran perezosamente en sus órbitas. Este universo ancestral no tiene ninguna prisa. Así, ve más despacio (…). Respira profunda y conscientemente. No te apresures (…). El Ahora es el lugar en el que descansan las preguntas, y en el que brotan las soluciones creativas».






viernes, 22 de noviembre de 2019

FORMACIÓN EN NUEVAS CONSTELACIONES FAMILIARES (600 horas)



«No importa lo que sintamos o sepamos, no importan nuestras dotes potenciales o talentos, solo la acción les da vida. Muchos de nosotros entendemos conceptos como el compromiso, el coraje y el amor, pero en realidad saber es hacer. Hacer trae la comprensión, y las acciones convierten conocimientos en sabiduría. No puedes atravesar el mar simplemente mirando el agua».
(R. Tagore)

«Arriesgarse es perder el equilibrio momentáneamente. No arriesgarse es perderse a uno mismo».
(S. Kierkegaard)

«Vivir es crear».
(Stefan Zweig)


"Bosque Queets", de A. Noriega (National Geographic)





PROGRAMA 
(De enero de 2020 a diciembre de 2022)


NIVEL I

200 HORAS (167 TALLERES + 33 horas no presenciales)

Evolución de las Constelaciones. Comprensión de las fuerzas del amor. Apertura al enfoque fenomenológico.

NIVEL II

200 HORAS (167 TALLERES + 33 horas no presenciales)

Trabajo sobre los Órdenes de la ayuda y temario para trabajar las cualidades del facilitador y la aplicación de las constelaciones.

NIVEL III

200 HORAS (167 TALLERES + 33 horas no presenciales)

Temario para prácticas individuales y grupales. Supervisiones. Entrega de memoria sobre el aprendizaje y desarrollo personal.


ORGANIZACIÓN Y TEMARIO

NIVEL I

200 horas: 167horas en 10 talleres y un curso monográfico de 4 días.

33 horas no presenciales, de trabajo personal, que corresponden a la lectura de los apuntes y la bibliografía obligatoria, redacción de memorias de cada taller, lectura de artículos, visionado de vídeos, etc.


Taller 1: La evolución del movimiento del espíritu. Los órdenes y las fuerzas del amor.

Taller 2: La sistémica. Ser representante. El diálogo con el guía o inconsciente (I).

Taller 3: Los sistemas familiares. Intrincaciones y campos mórficos.

Taller 4: Las relaciones padres-hijos. Hijos con dificultades.

Taller 5: La pareja.

Taller 6: El dinero y la abundancia. Los órdenes de la abundancia.

Curso (I) El Análisis Transaccional como base de las Constelaciones.

Taller 7: Los órdenes de la realización profesional.

Taller 8: Sistema familiar actual. La familia reconstituida.

Taller 9: Embarazo. Abortos. Esterilidad. Adopción.

Taller 10: La conciencia moral. Perdonar o reconciliarse. La culpa.


NIVEL II

200 horas: 167 horas: 10 talleres y un curso monográfico de 4 días.

33 horas no presenciales, de trabajo personal, que corresponden a la lectura de los apuntes y la bibliografía obligatoria, redacción de memorias de cada taller, lectura de artículos, visionado de vídeos, etc.


Taller 1: Los órdenes de la ayuda.

Taller 2: Las resistencias.

Taller 3: Las constelaciones sistémicas y las constelaciones cuánticas.

Taller 4: El constelador. El diálogo con el guía o inconsciente (II). La constelación individual y la grupal.

Taller 5: El poder económico. Las crisis.

Taller 6: Éxito en la empresa.

Curso (II): Empezar a constelar con las Nuevas Constelaciones. Requisitos: haber realizado 70 horas de formación presencial y haber leído Empezar a constelar, de Brigitte Champetier de Ribes. Prácticas(I).

Taller 7: Accidentes. Casas y objetos.

Taller 8: La empresa familiar. Peculiaridades.

Taller 9: La enfermedad.

Taller 10: Otras herramientas terapéuticas (I): El Eneagrama. 


NIVEL III


200 horas: 167 horas: 10 talleres y un curso monográfico de 4 días.

33 horas no presenciales, de trabajo personal, y corresponden a la lectura de los apuntes y la bibliografía obligatoria, redacción de memorias de cada taller, lectura de artículos, visionado de vídeos, etc.


Taller 1: Herramientas terapéuticas (II): La Biodanza como herramienta para llegar al abrazo de contención.

Taller 2: El trauma y las constelaciones. El movimiento interrumpido.

Taller 3: La constelación individual. Prácticas (II).

Taller 4: La constelación grupal. Prácticas (III).

Taller 5: La visión sistémica aplicada a los ámbitos educativo y jurídico. Prácticas (IV).

Taller 6: El trastorno mental.

Curso (III): La Capacidad Consteladora. La contratransferencia. Requisitos: haber realizado el curso de “Empezar a constelar las Nuevas Constelaciones Familiares”, o tener 70 horas de formación presencial y haber leído Las Fuerzas del Amor, de Brigitte Champetier de Ribes.

Taller 7: No tener pareja. Prácticas (V).

Taller 8: Manipulación y violencia en la pareja. Prácticas (VI).

Taller 9: Meditaciones. Visualizaciones. Señales del campo. Frases. Prácticas (VII).

Taller 10: Herramientas terapéuticas (III): La Programación Neurolingüística (PNL). 


·      

-Para la obtención del Certificado de la Formación es también preciso:

1. Haberse constelado 15 veces a lo largo de los talleres de formación, cuando sea posible, o bien en otros talleres de Nuevas Constelaciones.

2. Escribir de cada taller una memoria de carácter personal presentada en Word, de unas 1000 palabras, y enviarla por correo electrónico a ncfsevilla1@gmail.com para su aprobación.

3. Redactar un comentario de índole personal (unas 300 palabras) sobre cada libro de la bibliografía obligatoria.

4. Memoria del proceso de transformación vivido desde que inició la formación hasta que la concluyó (de 2000 a 4500 palabras).



NOTA: A partir de septiembre de 2020 daremos también la Formación en Huelva.


EQUIPO

Imparten la Formación:

Juan Antonio Salguero Barrera 










PROFESIÓN

Director del Centro Shambala en Sevilla desde septiembre 2019. Profesor de yoga con 12 años de experiencia y Facilitador de Nuevas Constelaciones grupales e individuales.

FORMACIÓN

20 años como Gerente de empresa familiar (1998 a 2018). Facilitador y Miembro de la AECFS.
Docente y tutor desde año 2015 en la FORMACIÓN dirigida por FRANCISCO LORCA VALVERDE. Técnico Superior Administrativo. *Diplomado en C.C. Empresariales (a falta de 2 asignaturas). Profesor de Yoga, formado en Yoga Sadhana (2003-2007). Seguidor de la maestra de Meditación Lama Tashi Lamo desde 2003. Biodanza y Las Cuatro Estaciones en Escuela Al-Ándalus, Sistema Rolando Toro, formado con Tuco Nogales. Facilitador de Configuraciones Familiares (según enfoque de Bert Hellinger) 2011-2014. Talleres con Bert Hellinger: 2006 en Sevilla y 2015 en Ávila.
Pedagogía Sistémica según enfoque de Bert Hellinger. Formado en Aula La montera (2008).


Esperanza López García


 
PROFESIÓN

Terapeuta. Entrenamiento en Psicoterapia y Acompañamiento con base en la Terapia Gestalt, la Teoría de los Sistemas, la Bioenergética y la Programación Neurolingüística. Facilitadora de Nuevas Constelaciones familiares (Terapia familiar sistémica según el enfoque de Brigitte Champetier de Ribes). Facilitadora de Psicología de los eneatipos. Facilitadora de Análisis Transaccional.

FORMACIÓN

Licenciada en Filología Clásica. Cursos de doctorado en Lengua Española. Profesora de Español como Lengua Extranjera. Experto en Bibliotecas. Entrenamiento en Psicoterapia y Acompañamiento. Facilitadora de Constelaciones Familiares según el enfoque de Bert Hellinger y miembro simpatizante de la AECFS. Facilitadora de Nuevas Constelaciones Familiares según el enfoque de Brigitte Champetier de Ribes. Formación en Eneagrama y en Análisis Transaccional.


CALENDARIO DE 2020 




Enero.Taller 1 de Formación: "La evolución del movimiento del espíritu. Los órdenes y las fuerzas del amor".

Fecha: sábado 18, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:30/ Domingo 19, de 9:30 a 14:30
Horas: 13,5 h. de formación. Diploma.
Inscripción: ncfsevilla1@gmail.com o sistemicafamiliar@yahoo.es , o llamando al 660 45 11 39 / 699 23 15 18.
Precio: 150 €
Lugar: Centro Shambala. C/Fernando Tirado, 8. Sevilla.

Abierto a toda persona interesada en formarse y también a quien quiera participar en el curso para mejorar ella misma y su vida.

El requisito para obtener el diploma que acredita que ha realizado el Taller es escribir, para su aprobación, una memoria de carácter personal presentada en Word, de unas 1000 palabras, y enviarla por correo electrónico a ncfsevilla1@gmail.com
La cancelación anticipada de asistencia a un curso o taller dará derecho a la devolución del importe si ésta se produce al menos con siete días de anticipación al comienzo del taller. En otro caso, no se tendrá derecho a esa devolución.



Febrero.Taller 2: "La sistémica. Ser representante. El diálogo con el guía o inconsciente (I)".
Fecha: 15 y 16.

Marzo.Taller 3:
"Los sistemas familiares. Intrincaciones y campos mórficos".
Fecha: 14 y 15.

Abril.Taller 4: "Las relaciones padres-hijos. Hijos con dificultades".
Fecha: 18 y 19.

Mayo.Taller 5: "La pareja". 
Fecha: 16 y 17.

Junio.Taller 6: "El dinero y la abundancia. Los órdenes de la abundancia".
Fecha: 13 y 14.

Julio. Curso (I): "El Análisis Transaccional como base de las Constelaciones". 
Fecha: del 16 al 19.

Septiembre.Taller 7: "Los órdenes de la realización profesional". 

Fecha: 5 y 6 en Sevilla y en Huelva Taller 1: 19 y 20.

Octubre.Taller 8: "Sistema familiar actual. La familia reconstituida". 

Fecha: 3 y 4 en Sevilla y en Huelva Taller 2: 17 y 18.

Noviembre.Taller 9: "Embarazo. Abortos. Esterilidad. Adopción".

Fecha: 7 y 8 en Sevilla y en Huelva Taller 3: 21 y 22.

Diciembre.Taller 10: "La conciencia moral. Perdonar o reconciliarse. La culpa".

Fecha: 12 y 13 en Sevilla y en Huelva Taller 4: 19 y 20.





Agradecimientos: 

Gracias a todos los profesores que contribuyeron, acompañaron y facilitaron mi aprendizaje y formación en las Constelaciones familiares de Bert Hellinger, sobre todo a Francisco Lorca Valverde. Su vocación alentó la mía. Sin su ejemplo y amistad no habría iniciado este camino.

Gracias a Ignacio Félix Zaldívar García de Galdeano, a Gema García Rodríguez, a Marta Martín Gómez  y a Rossana Euceda Nova por la maravillosa labor que realizan cada día, por su entrega y su disponibilidad.

Y gracias, especialmente, a mi querida y admirada Brigitte Champetier de Ribes, creadora y fundadora de las Nuevas Constelaciones Familiares. Mi gratitud y reconocimiento por la gran eficacia y alcance de su enfoque, su perspicacia, su creatividad constante, su grado de compromiso, su capacidad de trabajo, su valentía, su generosidad, su maestría.










Citas (sec.)









«El cerebro es un órgano social y muestras relaciones con los demás no son un lujo, sino un nutriente esencial para la supervivencia… Hemos nacido para ser un "nosotros"».
(D. J. Siegel)

«La principal diferencia entre el optimismo y el pesimismo descansa en el concepto de memoria. El pesimista recuerda con toda claridad los daños y fracasos del ayer, mas no puede evocar las abundantes posibilidades de un mañana nuevo. En cambio, el optimista ya tiene grabado en la memoria un futuro lleno de esperanza».
(Charles Jinks)

«Las palabras no solo crean emociones, también crean acciones. Y de nuestras acciones fluyen los resultados de nuestra vida».
(Tony Robbins)

«A veces tu alegría es la fuente de tu sonrisa, pero a veces tu sonrisa puede ser la fuente de tu alegría».
(Thich Nhat Hanh)

«Estoy convencido de que hablar es la actividad humana natural más eficaz a la hora de proteger la autoestima saludable, gestionar nuestra vida, disfrutar de la convivencia y las relaciones afectivas, y estimular los dispositivos naturales que facilitan nuestro bienestar físico, mental y social».
(Luis Rojas Marcos)

«Las ideas no duran mucho, hay que hacer algo con ellas».
(Ramón y Cajal)

«Si realmente podemos entender el problema, la respuesta vendrá de este mismo, porque la respuesta no está separada del problema».
(Krishnamurti)

«Las llamadas `neuronas espejo´ actúan como antenas que captan las intenciones y los sentimientos de los demás creando en nosotros una resonancia emocional y haciendo que imitemos su conducta. Neurológicamente, ahí se funda la capacidad de empatía y de compasión. Cuando, por determinadas carencias emocionales, esos circuitos se han apagado, aquellas capacidades quedarán mermadas o incluso sofocadas».
«Ecuanimidad, amplitud, capacidad de amor, humildad, respeto, tolerancia, solidaridad, servicio, entrega..., irán emergiendo y tomando cuerpo en proporción directa a la unificación psíquica y, con ella, al gusto de vivir y apertura a la realidad, que la persona vaya logrando».
(Enrique Martínez Lozano)

«Cuando mis circuitos de resonancia se activan puedo sentir lo que siente otra persona... Sin embargo, si no me puedo identificar con nadie, esos circuitos de resonancia se acabarán apagando. Veré a los demás como objetos, como "ellos" y no como "nosotros". No activaré los circuitos necesarios para ver que los demás también tienen una vida mental interior. Esta desactivación de los circuitos de la compasión puede ser una explicación de nuestra violenta historia como especie».
(D. J. Siegel)

«Las personas se olvidan de lo que dices, también se olvidan de lo que haces, pero nunca se olvidan de cómo las haces sentirse».
(Maya Angelou)

«Estaba comenzando a considerar los momentos difíciles como precursores de una transformación. Quizás los cambios se producen solamente cuando hay suficientes motivos para ir más allá de la inercia diaria; las situaciones que suponen un desafío crean la fuerza necesaria para producir modificaciones. El problema es que generalmente usamos la energía destinada a producir el cambio para resistirnos a este. Estaba aprendiendo a sentarme en silencio en medio de vientos huracanados a la espera de ver qué acción constructiva debía llevar a cabo».
(Michael A. Singer)

«Presta atención a la calidad de tus objetivos, porque ellos determinan en quién te vas a convertir».(Monika Suso)

«Calmar nuestra mente es un acto político».
(Jack Kornfield)

«Cuando mi sufrimiento se incrementó, pronto me di cuenta de que había dos maneras con las que podía responder a la situación: reaccionar con amargura o transformar el sufrimiento en una fuerza creativa. Elegí esta última».
(Martin Luther King)

«Las decisiones son las bisagras del destino».
(E. Markham)

«La mayor parte del tiempo pasamos por alto las sensaciones y sentimientos. Saltamos al pensamiento, la razón y el formar rápidamente opiniones. Reprimimos o pasamos por alto las sensaciones. [...] Es básico sentir lo que sentimos, para experimentar lo que experimentamos. Permanezcamos con ello, vayamos a ello, experimentémoslo tan plenamente como sea posible. Entonces no pospondremos, no eludiremos y no reprimiremos».
(Dhiravamsa)

«Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta de aquellos que creas más exteriores y materiales. Dentro de ti está siempre el secreto; dentro de ti están todos los secretos. Aun para abrirse camino en la selva virgen, aun para levantar un muro, aun para tender un puente has de buscar antes en ti el secreto. Dentro de ti hay tendidos ya todos los puentes. Están cortadas dentro de ti las malezas y lianas que cierran los caminos. Todas las arquitecturas están ya levantadas dentro de ti. Pregunta al arquitecto escondido: él te dará sus fórmulas. Antes de ir a buscar el hacha de más filo, la piqueta más dura, la pala más resistente, entra en tu interior y pregunta... Y sabrás lo esencial de todos los problemas, y se te enseñará la mejor de todas las fórmulas, y se te dará la más sólida de las herramientas. Y acertarás constantemente, pues dentro de ti llevas la luz misteriosa de todos los secretos».
(Amado Nervo)

«Simplemente abandona lo que no es tuyo, y encuentra lo que nunca perdiste: tu propio ser».
(Nisargadatta)

«Un montón de piedras deja de ser simplemente un montón de piedras en el momento en que un solo hombre las contempla y dibuja dentro de sí la imagen de una catedral».
(Antoine de Saint-Exupéry)

«La mayoría de las personas descubren que cuando el odio desaparece, se ven obligadas a enfrentar su propio dolor».
(James Baldwin)

«La información no cambiará tu vida, la acción si lo hará».
(Anthony Robbins)





Antonio Damasio: La búsqueda por comprender la consciencia


«Cada mañana al despertar recobramos la consciencia, lo cual es un hecho maravilloso; pero ¿qué recuperamos exactamente? El neurocientífico Antonio Damasio emplea esta pregunta sencilla para mostrarnos cómo el cerebro crea la sensación de sí mismo.

Las investigaciones de Antonio Damasio han demostrado que las emociones juegan un papel central en la cognición social y la toma de decisiones. Su obra ha tenido una gran influencia en la comprensión actual de los sistemas neuronales que subyacen a la memoria, el lenguaje, la consciencia».

Neurólogo portugués experto en el funcionamiento del cerebro con numerosos estudios sobre procesos neurodegenerativos, como el Alzheimer y el Parkinson. Su gran labor divulgativa ha contribuido a un acercamiento de la neurociencia a la sociedad. Fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica (2005). 






jueves, 31 de octubre de 2019

Sobre padres e hijos. La buena vida.





«Llega un día en que el hijo se hace mayor. Es un día feliz, pero en parte también triste, ya que escenifica una metamorfosis y cierta pérdida que los padres deben encarar y aceptar (culmina el ciclo de la crianza de los hijos, del que tienen que despedirse). Entonces no acaba la relación, por supuesto, pero sí cambia: ahora el hijo asume plenamente la responsabilidad y la brújula de su vida, y los padres asumen que entregan el hijo a la vida "con todas las consecuencias".
La llave, claro, simboliza el legado, lo que los padres dan a los hijos para que puedan tener, en lo posible, una vida satisfactoria y con sentido. Ahora bien, no todas las llaves que los padres entregan  a sus hijos son iguales. Cada llave es un modelo único e incorpora en su diseño la forma en que han vivido los padres. Con la llave, los padres entregan también una manera de vivir la vida, la suya, la que ellos han elegido: su modelo. Si un padre o una madre se han atrevido en subida a hacer lo que realmente deseaban, el hijo lo recibirá (por tanto, cuidado con no atreverse). Si los padres han procurado ser conscientes, auténticos y despiertos, el hijo lo recibirá también. Por ello, la llave simboliza lo que los padres dan de sí mismos a sus hijos: cómo viven y han vivido sus ganancias y sus pérdidas, cómo han encarado sus aciertos y sus errores, sus conflictos y sus alegrías... Es decir, aquello que los padres transmiten a los hijos por el simple hecho de vivir como viven, de hacer como hacen, de ser como son, de sentir como sienten, de pensar como piensan […].
Los padres son felices cuando hacen lo que está en sus manos y se sienten dignos cuando logran dar lo mejor a sus hijos y hacerlos crecer como personas de buen corazón. Cuando no pueden sostener y criar a un hijo, se produce una herida profunda en las familias y los padres se enfrentan a una severa indignidad (sucede, por ejemplo, cuando se entrega a un hijo en adopción o cuando los servicios sociales tienen que intervenir para apartar a un hijo de sus padres para proteger su vida). Aunque sean padres con graves conflictos psiquiátricos o adictos a sustancias demoledoras, en algún lugar muy hondo se sienten lastimados por no haber podido sostener a sus hijos. 
[…] Es importante que estén conformes con sus culpas y que se anclen más en el amor y el cuidado que dieron que en aquello que en algún momento pudo herir o fallar. La mejor manera de llevar culpas, cuando son reales, es asumiéndolas y compensándolas, es decir, haciendo algo bueno siempre que sea posible (algo que equilibre y aporte algo a los dañados, en este caso, los hijos), y no expiándolas -dañándose a uno mismo- o sacrificándose. 

[…] como el flujo de un río que va de arriba abajo, de atrás hacia delante, en plena convergencia de pasado, futuro y eterna llama de la vida que se traspasa; en pleno ejercicio de la propiedad transitiva de las relaciones humanas, que consiste en tomar lo que nos dan y entregarlo a los que siguen para que a su vez lo entreguen a sus posteriores. Así de maravilloso lo expresa Miguel Hernández en su poema Hijos de luz y de la sombra:


No te quiero a ti sola: te quiero en tu ascendencia
y en cuanto de tu vientre descenderá mañana.
Porque la especie humana me han dado por herencia,
la familia del hijo será la especie humana.
Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos,
seguiremos besándonos en el hijo profundo.
Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos,
se besan los primeros pobladores del mundo.


Los padres tienen que entregar en algún momento al hijo a sí mismo, a su autonomía. A veces éste es un movimiento difícil y algunos padres se resisten a afrontarlo por temor a perder a su hijo, o porque quieren seguir protegiéndolo, o porque tratan de mantener al hijo muy cerca de ellos, como si no confiaran lo suficiente en que éste, tras ser entregado a su propia vida, se mantendrá igualmente hijo y cercano para siempre. Pero, por el bien de todos, deben darle el permiso para que vaya hacia su propia vida. Y, junto con ese permiso, otorgarle la confianza para que lo haga con el máximo bienestar posible, y hacerle sentir también que tiene los recursos necesarios para lograrlo.

El trabajo terapéutico muchas veces va en la línea de aceptar a los padres, pero los padres también tienen que aceptar a los hijos como son y entregarlos a su propia vida. Por eso, [...] animar a los padres a que se liberen de sus hijos. Y al revés: a que los hijos se liberen de sus padres, lo cual no siempre se consigue con facilidad. Y la acción de liberar conlleva como principal ingrediente la acción de amar y respetar. En mi trabajo diario como terapeuta encuentro a muchos hijos que están enganchados a sus padres y los debilitan con sus reclamos y ataduras, o con su dependencia, y a los padres que también los sobreprotegen o esperan mucho de ellos y los atan, sin apenas empujarlos hacia su propio camino. Hay que aceptar que los hijos cometerán errores y a veces sufrirán , y que no siempre podremos estar allí, ni debemos. Conviene entregar a los hijos a sus recursos y a sus dificultades, a sus aciertos y a sus errores; permitirles que se enfrenten a sus propios problemas y confiar en que sabrán encararlos. Ojalá los padres permitieran que los hijos tuvieran que enfrentarse a pequeñas dificultades a menudo, porque de este modo se probarían a sí mismos y se fortalecerían. Cuando los padres dan al hijo la llave y lo entregan a la vida "con todas sus consecuencias", el hijo gana algo nuevo: seriedad y responsabilidad. Y también pierde algo: la antigua dependencia, que lo hacía pequeño e inocente.

Así que una buena vida es una vida real, y una vida real es aquella que está conforme con uno tal como es, con los demás tal como son y con las cosas tal como son. De paso, vale la pena aclarar, para evitar malentendidos, que no se trata de resignación ante lo que no nos agrada, y mucho menos de sumisión; todo lo contrario: al mirar de frente lo que es, con plena apertura de corazón, actuamos ante aquello que podemos cambiar, sin zafarnos un milímetro, siendo adultos y mostrándonos comprometidos. Luchamos cuando se requiere. Nos relacionamos creativamente con nuestro entorno. Actuamos. No es resignación ni conformismo: es el ser humano más real que se pueda concebir, que no disipa sus energías en vanos idealismos, en refugios mentales que niegan que la vida es exactamente como es. Además, tenemos la grandeza de inclinarnos ante lo que no se puede modificar (como algunas pérdidas, por ejemplo) para que se aloje asimismo y de pleno derecho en nuestro corazón».


«En conclusión, parece que para construir una buena vida es importante experimentar nuestro poder personal, que nos sintamos capaces, que sintamos que podemos, que sintamos que somos y estamos vivos. Cuenta, y mucho, que sepamos que, pase lo que pase, tenemos la llave que nos permitirá abrir todas las puertas, que sin duda nos franqueará los desfiladeros estrechos para seguir avanzando. También cuenta que nos sintamos arraigados en la esperanza, no porque esperemos esto o aquello, sino porque estemos seguros de que el futuro, que está llegando a cada momento y nos abraza con sus inciertas señales, nos enseñará una vez más que podemos con él, que no incurriremos en excesos vanidosos por nuestros logros, que no nos perderemos en las ganancias y que no nos caeremos del todo por nuestros fracasos, pérdidas y culpas. Y que trataremos de obtener ganancias incluso de nuestras pérdidas y que invariablemente nos volveremos más fuertes, más verdaderos y más libres».

«Y es que la vida como es, latiendo en cada uno como es, resulta ser la llave misma. No su forma ni su material, sino su esencia. No su diseño ni sus dientes, sino su oro constituyente».


Fragmentos extraídos de La llave de la buena vida, de Joan Garriga (Ediciones Destino, 2014).
Joan Garriga Bacardí (Bellpuig, 1957) es licenciado en Psicología por la Universidad de Barcelona. En 1986 creó el Institut Gestalt de Barcelona, donde desarrolla su actividad como terapeuta y formador en Constelaciones familiares, coaching sistémico, terapia Gestalt y PNL (Programación Neurolingüística). Ha publicado numerosos artículos sobre psicoterapia en revistas especializadas y es autor de ¿Dónde están las monedas? (2006), Vivir en el alma (2008) y El buen amor en la pareja (2013).












Epigenética y Programación Neurolingüística



Entrevista a Bruce Lipton en La Vanguardia:

«Impartió clases de Biología Celular en la facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin y más tarde llevó a cabo estudios pioneros de epigenética en la facultad de Medicina de la Universidad de Stanford que lo llevaron al convencimiento de que nuestro cuerpo puede cambiar si reeducamos nuestras creencias y percepciones limitadoras. El problema siempre es el cómo: cómo cambiar la información del subconsciente».


                                                 "Lo que pensamos varía nuestra biología"





«Me enseñaron que los genes controlan la vida, que en ellos se inscriben todas nuestras capacidades características, pero es falso.


¿Del todo?

No somos víctimas de nuestra genética, en realidad es el ADN el que está controlado por el medio externo celular.

¿Qué significa eso?

La célula es la vida. Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos.

¿Somos lo que vivimos y pensamos?

Sí, y cambiar nuestra manera de vivir y de percibir el mundo es cambiar nuestra biología. Los estudios que empecé hace cuarenta años demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que llamamos epigenética. `Epi´ significa por encima de la genética, más allá de ella.

¿Y?

Según el entorno y como tú respondes al mundo, un gen puede crear 30.000 diferentes variaciones. Menos del 10% del cáncer es heredado, es el estilo de vida lo que determina la genética.

¿Es el entorno el que nos define?

Aprendemos a vernos como nos ven, a valorarnos como nos valoran. Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.

Pero las creencias están inscritas en lo más profundo de nuestro subconsciente.

Cierto. El subconsciente es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente y utiliza entre el 95% y el 99% del tiempo la información ya almacenada desde nuestra niñez como un referente. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, ganar más dinero, si nuestro subconsciente contiene información de que es muy difícil ganarse la vida, no lo conseguiremos.

¿Entonces?

Si cambiamos las percepciones que tenemos en el subconsciente, cambiará nuestra realidad, y lo he comprobado a través de numerosos experimentos. Al reprogramar las creencias y percepciones que tenemos de cómo es la felicidad, la paz, la abundancia, podemos conquistarlas.

Me suena a fórmula feliz...

Así es como funciona el efecto placebo. Si pienso que una pastilla me puede sanar, me la tomo y me encuentro mejor. ¿Qué me ha sanado?...

¿La creencia?

Eso parece. Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienen razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará.

¿Y eso por qué?

La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo.

O creces o te proteges.

Los procesos de crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la producción de energía necesaria para la vida.

¿Qué significa prosperar?

Para prosperar necesitamos buscar de forma activa la alegría y el amor, y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen procesos de crecimiento. Las hormonas del estrés coordinan la función de los órganos corporales e inhiben los procesos de crecimiento, suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico.

¿La culpa de todo la tienen los padres?

Las percepciones que formamos durante los primeros seis años, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.

Y las creencias inconscientes pasan de padres a hijos.

Así es, los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla.

¿Cómo detectar creencias negativas?
La vida es un reflejo de la mente subconsciente, lo que nos funciona bien en la vida son esas cosas que el subconsciente te permite que funcionen, lo que requiere mucho esfuerzo son esas cosas que tu subconsciente no apoya.

¿Debo doblegar a mi subconsciente?
Es una batalla perdida, pero nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos».

(Tomado de:
https://www.lavanguardia.com/lacontra/20110909/54213913374/lo-que-pensamos-varia-nuestra-biologia.html?fbclid=IwAR30gD1P-uJS7s7fBqw5D7sOKkU8J0NMKQdEayK5HnVzQOg37it1rAJLvSk)




Eneagrama y literatura (sec.)


ENEATIPO 1

«Tenía la manía bella de lo derecho, lo recto, lo cuadrado. Se pasaba el día poniendo bien, en exacta correspondencia de líneas, cuadros, muebles, alfombras, puertas, biombos.
Su día era un sufrimiento terrible y una espantosa pérdida de tiempo. Iba detrás de familiares y criados, ordenando lo desordenado. Comprendía bien el cuento del que se sacó una muela sana de la derecha porque tuvo que sacarse una dañada de la izquierda.
Cuando se estaba muriendo,  suplicaba a todos que le pusieran exacta la cama en relación con la cómoda, el armario, los cuadros.
Y cuando murió, el enterrador le dejó la caja torcida en la tumba para siempre».

("La caja torcida", de Juan Ramón Jiménez)


ENEATIPO 5

«Cuando me aparto de mi mundo escrito para reencontrar mi lugar en el otro, en lo que solemos llamar el mundo, hecho de tres dimensiones, cinco sentidos y poblado por miles de millones de seres como nosotros, esto equivale para mí a repetir, cada vez, el trauma del nacimiento, a dar forma de realidad inteligible a un conjunto de sensaciones confusas y a elegir una estrategia para enfrentar lo inesperado sin que me destruya».

(Mundo escrito y mundo no escrito, de Italo Calvino)


ENEATIPO 6

«Cada vez que alguien hace una pregunta
 el mundo se abre un poco,
 vuelve la flecha al arco, que se tensa
 con la energía de la expectación.


Me hago preguntas por crear espacio
traspasado de flechas,
que no ansían la diana que limita,
sino el vértigo vivo

de buscar».

("Preguntas", de Lorenzo Oliván)








Musicoterapia (sec.)


Power Flower, de Stevie Wonder.






A fraction of you, de Fredrika Stahl.







The Ocean, de Richard Hawley.