viernes, 31 de mayo de 2019

Taller y grupo de junio


Actividades en HUELVA: 

       Taller de Constelaciones Familiares, día 15.




Nuevo grupo de terapia desde el Eneagrama, día 21.

‹‹Las dos áreas principales en las que se puede utilizar el Eneagrama son el autoconocimiento (vernos tal y como somos) y el conocimiento de los demás (con el fin de tener unas relaciones más armoniosas). El Eneagrama nos ayuda a entender nuestro miedos y deseos, nuestras debilidades y virtudes, nuestras defensas y ansiedades, así como la forma de reaccionar ante la frustración y el desengaño; y, lo que es más positivo, cuáles son nuestras mejores habilidades y nuestros puntos más fuertes para construir sobre ellos››.

(Guía práctica de los tipos de personalidad, Riso y Hudson)







Tus diversos rostros










Fragmentos de Pasos para ser amado. Tus distintos rostros, de Virginia Satir:

«Existen muchos elementos que forman parte de ti y que aún no has descubierto. Hacerlos conscientes te permite encargarte de ellos y no que ellos te esclavicen. Cada parte que te constituye es una fuente vital de energía. Cada parte de ti tiene diversos usos y convive en armonía con otras para añadir aún más energía.

Tener diversos rostros es una experiencia común a todos. Cuando pasas del sueño a la vigilia cada mañana, en tu cuerpo se verifica un proceso. Quizás a esas horas te veas distraído y lejano. Este podría ser tu rostro distante. Cuando vives un momento de amor es probable que muestres tu rostro amoroso. Cuando te enfrentas a algo que no comprendes mostrarás tu rostro sorprendido. Si te sientes bien después de una deliciosa comida, pondrás un rostro satisfecho. […] Cada uno de tus rostros sin importar cómo los juzgues, contiene la semilla, el germen, por así decirlo, de energía nueva y nuevos usos. […] Cada vez nos hacemos más conscientes de que nos hemos limitado por nuestros pensamientos y creencias. Estos son más poderosos para darle forma a nuestra vida que cualquier cualidad con la que hayamos nacido. Cuando aprendemos a apreciar la vida en nosotros mismos, lo hacemos respecto a la vida de otros, y esto nos conduce, principalmente, hacia donde deseamos ir, esto es, a la comunicación y cercanía con los demás. Es difícil valorarnos o valorar a otros cuando estamos muy ocupados juzgando.  […] Relacionarnos con los demás es parte de la vida. Cómo lo hagas influye en tu salud y tus sentimientos respecto a ti mismo y el uso que hagas de tu persona. Hay una interacción completa, continua, un nexo dinámico entre todas las partes que nos constituyen. Cada parte  necesita de las otras para funcionar íntegramente. El descubrimiento de cómo se da esta interacción nos permite saber cómo nos tratamos a nosotros mismos, e incidentalmente, a otros.
Cuando nos hacemos responsables de nosotros mismos podemos trazar nuestra propia ruta en la vida. Esta es nuestra esperanza. Este es el proceso  de nuestra vida y nuestra oportunidad.

«Cuando sientes que tienes que vivir bajo la dirección de alguien o vivir de modo que no desilusiones o lastimes a alguien, entonces tu vida se convierte en una necesidad de justificación continua para complacer a otros. Si es así otros están decidiendo por ti.
Las demás personas son parte importante de tu vida. No tendríamos amor  y relaciones confiables si esto no fuera así. Sin embargo, no importa que nosotros pensemos de manera diferente, pues no podemos ver lo que sucede dentro de otra persona, ni siquiera de aquellos de quienes nos sentimos cercanos. Más aún, todos somos seres únicos. De ahí que tenemos que educar a los demás sobre quiénes somos nosotros. Logramos esto compartiendo lo que pensamos y sentimos con ellos. Esto significa que también tenemos que decir a veces no. Por supuesto que alguno no dejará de desilusionarse ante nuestra negativa necesaria. La desilusión es un sentimiento humano muy sano. Decir claramente no abre el camino para decir con honestidad, y te permite ser tú mismo en vez de fingir ante los otros.

Cuando alguien me dice lo que siente, me agrada. Entonces no invado su intimidad ni lo hago responsable de mis expectativas. Me siento segura. Quizás no siempre sea agradable, pero sé en dónde me encuentro. Espero lo mismo de los demás, así no soy malinterpretada. Cuando trato de ocultar uno de mis rostros o tengo rostros que no quiero aceptar estoy en peligro de engañar a los demás. Con el reconocimiento de todos mis rostros y sabiendo que soy responsable de mi persona, puedo tener diferentes estados de ánimo a diferentes horas y aceptar que puedo equivocarme así como estar en lo cierto. De esta manera estoy en condiciones de garantizar el mismo trato para los demás. Puedo enfrentarme a la realidad y no a las fantasías que me hacía de ellas.

La vida para mí es como un océano, con olas a veces grandes, otras veces pequeñas; suaves o fuertes. De la misma manera soy unas veces suave y otras dura; a veces conflictiva y otras no. Para llevar la analogía con el océano un poco más lejos digamos que la corriente es como la vida y que las olas son esenciales para el movimiento del océano y de la vida que contiene. Las olas son la respuesta natural a todas las fuerzas del universo.

Yo soy igual, mis rostros son la consecuencia natural de mi género, de mi vida y de mi crecimiento y sé que tanto las tormentas como el brillo del sol forman parte de la vida. De modo que me enorgullezco de mi rostro atormentado, así como de mi rostro brillante y los acepto como algo natural, para cada contexto. No tengo que poner una cara contenta cuando me siento mal, sino la cara que corresponde a mi estado de ánimo. Ni tampoco tengo que poner cara dubitativa cuando me siento feliz.

En otro sentido, mis rostros en su diversidad son parte de los recursos con que cuento para responder a mis circunstancias. Adentro de mí hay espacio para miles de ellos. Reconocer quién vive dentro de mí, amar y entender estas partes, contribuye a su desarrollo y su mayor armonía con el resto de mi persona. Cuando considero lo humano de esto y no lo malo, entonces trabajo con un espíritu de descubrimiento semejante al de un arqueólogo. ¿Qué encontraré en la siguiente excavación? Saber que soy el amo y no el siervo hace posible que decida por mí mismo y no que otro lo haga».






Animación (sec.)



 "Anything made of paper", canción de Bill Carter y animación de Brandon Ray:













jueves, 25 de abril de 2019

Taller y grupo de mayo



Actividades en HUELVA: 

          
Taller de Constelaciones Familiares: Salud y enfermedad, días 11 y 12.

‹‹La emoción primigenia es el amor, unido a la alegría, y su corolario, el dolor y la tristeza cuando el amor es herido. Toda la información de nuestro entorno se registra en primer lugar en el corazón. Si el dolor no se puede expresar, porque urge ponerse a salvo de un abuso o de un peligro, entonces la emoción primaria que se vivirá será el miedo o la ira. Duran justo el tiempo suficiente para actuar y permitir expresar el dolor a continuación. Inmediatamente después el amor y la alegría vuelven, la persona se encuentra relajada y disponible para otra cosa. Se reconocen estas emociones primarias por ser eficaces, breves y crear empatía.

Una emoción secundaria es cualquier emoción motivada por la situación presente. Por ejemplo, sonreír en lugar de estar triste, enfadarse en lugar de llorar, agredir para evitar sentirse culpable, llorar en vez de enfadarse, etc. Son emociones que duran mucho, incluso se transforman en rasgo de carácter. Crean malestar tanto en la persona como en los que la rodean. Empeoran la situación de la persona con su entorno ya que en ellas hay rechazo de actuar para adaptarse. Son un rechazo vivo y permanente de la realidad como es. Y nuestro cuerpo se hace testigo de ello para ayudarnos a salir de esa no-vida››.

(Fragmento tomado de Constelar la enfermedad desde las comprensiones de Hellinger y Hamer, de Brigitte Champetier de Ribes)






Nuevo grupo de terapia desde el Eneagrama, día 17.

‹‹Las dos áreas principales en las que se puede utilizar el Eneagrama son el autoconocimiento (vernos tal y como somos) y el conocimiento de los demás (con el fin de tener unas relaciones más armoniosas). El Eneagrama nos ayuda a entender nuestro miedos y deseos, nuestras debilidades y virtudes, nuestras defensas y ansiedades, así como la forma de reaccionar ante la frustración y el desengaño; y, lo que es más positivo, cuáles son nuestras mejores habilidades y nuestros puntos más fuertes para construir sobre ellos››.

(Guía práctica de los tipos de personalidad, Riso y Hudson)












Sobre constelaciones familiares (II)





Entrevista en RADIO 5 a Joan Garriga, psicólogo humanista y terapeuta Gestalt. Es socio Fundador del Institut Gestalt (Barcelona). Formado en PNL, abordaje ericksoniano y métodos escénicos y corporales. Introdujo a Bert Hellinger –creador de las Constelaciones Familiares- en España. Imparte Formación en Constelaciones Familiares. Discípulo y Colaborador de Claudio Naranjo. Escritor.

 http://www.joangarriga.com/#/biografia

http://www.rtve.es/m/alacarta/audios/complementarios/complementarios-constelaciones-familiares-21-04-19/5158965/?media=rne&fbclid=IwAR3cSFrj2OqixfsVzZllb--enXTJNNvl93j2piH9deTJdxZ7GShzUTb42cI




Sistémica y literatura (sec.)



 Vocación y servicio. Vivir en el presente vs. anticipación y ansiedad. Diversión vs. miedo. Entrega



Fragmento de Momo, de Michael Ende:

«Cada mañana iba, antes del amanecer, en su vieja y chirriante bicicleta, hacia el centro de la ciudad, a un gran edificio. Allí esperaba, con sus compañeros, en un patio, hasta que le daban una escoba y le enseñaban una calle que tenía que barrer.
A Beppo le gustaban estas horas antes del amanecer, cuando la ciudad todavía dormía. Le gustaba su trabajo y lo hacía bien. Sabía que era un trabajo muy necesario.
Cuando barría las calles lo hacía despacio, pero con constancia; a cada paso, una inspiración, y a cada inspiración, una barrida. Paso- inspiración-barrida. De vez en cuando, se paraba un momento y miraba pensativamente ante sí. Después proseguía: paso-inspiración-barrida.
Mientras se iba moviendo, con la calle sucia ante sí y la limpia detrás, se le ocurrían pensamientos. Pero eran pensamientos sin palabras, pensamientos tan difíciles de comunicar como un olor del que uno a duras penas se acuerda, o como un color que se ha soñado. Después del trabajo, cuando se sentaba con Momo, le explicaba sus pensamientos. Y como ella lo escuchaba a su modo, tan peculiar, su lengua se soltaba y hallaba las palabras adecuadas.
-Ves, Momo -le decía, por ejemplo-, las cosas son así: a veces se tiene ante sí una calle larguísima. Te parece tan terriblemente larga, que no crees que puedas acabarla nunca.
Miró un rato en silencio a su alrededor, entonces siguió:
-Y entonces te empiezas a dar prisa, cada vez más prisa. Cada vez que levantas la vista, ves que la calle no se hace más corta. Y te esfuerzas más todavía, empiezas a tener miedo, al final estás sin aliento. Y la calle sigue estando por delante. Así no se debe hacer.
Pensó durante un rato. Entonces siguió hablando:
-Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez, ¿entiendes? Sólo hay que pensar en el paso siguiente, en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida. Nunca nada más que en el siguiente.
Volvió a callar y reflexionar, antes de añadir:
-Entonces es divertido; eso es importante, porque entonces se hace bien la tarea. Y así ha de ser.
Después de una nueva y larga interrupción, siguió:
-De repente se da uno cuenta de que, paso a paso, se ha barrido toda la calle. Uno no se da cuenta de cómo ha sido, y no se está sin aliento.
Asintió en silencio y dijo, poniendo punto final:
-Eso es importante.
Otra vez se sentó al lado de Momo, callado, y ella vio que estaba pensando y que quería decir algo muy especial. De repente, él la miró a los ojos y le dijo:
-Nos he reconocido.
Pasó mucho rato antes de que continuara con voz baja:
-Eso ocurre, a veces... a mediodía..., cuando todo duerme en el calor...El mundo se vuelve transparente... Como un río, ¿entiendes?... Se puede ver el fondo.
Asintió y calló un rato, para decir en voz más baja:
-Hay allí otros tiempos, allí al fondo».



jueves, 4 de abril de 2019

Sobre incertidumbre, pensamientos y creencias



Fragmentos de la obra El principio de posibilidad, del psicoterapeuta Mel Schwartz:

🔸‹‹Consideremos el adjetivo inseguro. ¿Evoca en ti un sentimiento positivo, negativo o neutro? Creo que la gran mayoría responderíamos que nos provoca un sentimiento negativo. El pensamiento "me siento inseguro en lo que respecta a mi futuro" debería implicar tanto la posibilidad de un futuro positivo como la de uno negativo, pero lo más común es que una afirmación así se considere como una expresión de miedo o ansiedad ante lo que está por llegar. Si estamos seguros de que nuestras perspectivas de futuro son claramente decepcionantes, la inseguridad -la incertidumbre- debería proporcionarnos un poco de alivio. Y, sin embargo, no usamos la palabra inseguro de ese modo, porque lo que valoramos es la certidumbre y, salvo en la distancia o como meros espectadores, nos sentimos incómodos con la incertidumbre.

Vivir la vida en función de las directrices de la certidumbre y la previsibilidad hace que desaparezca de ella gran parte de lo que significa ser humano. Después de todo, la maravilla, la fascinación y la imaginación no se atienen a ninguna fórmula ni a ninguna ecuación. Esta pérdida de capacidad de asombro contribuye a propiciar la aparición de todo tipo de trastornos psicológicos y emocionales y, en gran medida, también alimenta la epidemia de ansiedad y depresión con la que nuestra cultura tiene que lidiar hoy en día. Albert Einstein tenía por costumbre sumergirse en la incertidumbre del cuestionamiento, despertando así su imaginación. En cierta ocasión escribió que cuando tenía dieciséis años se imaginaba a sí mismo persiguiendo un haz de luz, lo que finalmente lo condujo a la formulación de la teoría de la relatividad. Un avance de tal calibre fue posible únicamente gracias al hecho de no haber sucumbido a las leyes de un universo determinista. Cuando estamos afianzados y asentados en la imaginación, en la maravilla y el cuestionamiento, cuando nos vemos hechizados por la esperanza de la posibilidad en nuestra propia vida, somos mucho menos propensos a sentirnos deprimidos, ansiosos o apáticos. La buena noticia es que la incertidumbre nos proporciona la llave con la que poder abrir los grilletes del determinismo››.

‹‹Esta es la razón por la que aceptar y acoger la incertidumbre con los brazos abiertos resulta algo tan valioso y beneficioso para nuestra existencia cotidiana. La incertidumbre está en correlación con el cambio y la posibilidad. Para vivir la vida con todo su potencial y sentirnos plenamente vivos, tenemos que ser conscientes de que jugamos un importante papel en lo que está por llegar. La certidumbre y el determinismo obstruyen nuestro papel participativo en la creación de nuestro propio futuro; en cambio, la incertidumbre lo restaura. Cuando aprendemos a invitar y a dar la bienvenida a la incertidumbre, podemos facilitar la aparición de los cambios que deseamos que se produzcan en nuestra vida dejando todas las posibilidades abiertas y accesibles. Por el contrario, al insistir en la consecución de un resultado predeterminado, lo que hacemos es reducir nuestras opciones y, muchas veces, dejar que el miedo nos paralice. Con la idea de la previsibilidad la fórmula para el futuro ya ha sido determinada, lo que nos deja fuera del campo de la creatividad, pero cuando aceptamos que, desde el nivel microscópico hasta el macrocósmico, toda la vida es incierta, estamos capacitados para volver a recuperar todo nuestro potencial humano››.

🔸‹‹Cuando tenemos un pensamiento no somos conscientes realmente de cómo opera dicho pensamiento, por lo que inconscientemente nos aferramos a él. Nos convertimos en el pensamiento y automáticamente traemos a colación nuestra biografía personal y las emociones que la acompañan, reaccionando de este modo mediante reflejos condicionados generados en el pasado. A su vez, estas emociones resultantes desencadenan nuevos pensamientos que afianzan aún más el primero. Esta es la razón por la que nos mantenemos inmersos en un ciclo de subidas y bajadas emocionales, por la que seguimos montados en la montaña rusa de nuestros propios pensamientos y sentimientos: ambos actúan en tándem, y, por lo que he podido comprobar, considero que en esta relación el factor clave es el pensamiento.
Los pensamientos vienen condicionados principalmente por las creencias que tenemos, muchas de las cuales son, a su vez, resultado de las experiencias que hemos vivido. Yendo un poco más allá, diría que el pensamiento también tiende a representar nuestras creencias y experiencias de vida. El término representar debe leerse literalmente como re-presentar, pues a menudo quedamos atrapados o estancados en las profundas cuencas de los pensamientos antiguos y habituales, los cuales siguen `presentándonos´ el pasado una y otra vez. Considéralo de esta forma: el hecho de pensar es constantemente nuevo y activo, mientras que los pensamientos en sí tienden a ser los viejos y repetitivos pensamientos de siempre.
Pensar es la capacidad de observar los propios pensamientos en funcionamiento. Nuestro objetivo es encontrar nuevas formas de pensar que nos liberen de la repetición constante de los antiguos pensamientos››.

🔸‹‹Casi todos estamos profundamente identificados con nuestras creencias básicas. Cuando esto ocurre, tenemos muchos problemas a la hora de separar las creencias de nuestra propia identidad, ya que ambas se solapan y entremezclan, por lo que acabamos defendiendo con todas nuestras fuerzas tanto nuestra identidad como las creencias que albergamos. Por lo general, cuando nos comunicamos con los demás no les decimos cómo hemos llegado a tener esa postura en concreto y, de este modo, impedimos que la conversación se nutra del flujo de esta información vital. Lo que sigue a continuación suele ser frustrante, pues ninguna de las dos partes está abierta a la reflexión o a aprender algo nuevo. A un nivel más intrapersonal, ser conscientes de cómo hemos sido influenciados para creer y pensar del modo en que lo hacemos nos abre a la posibilidad de la transformación interior. Las creencias vienen determinadas y condicionadas por la familia de origen, la cultura, la educación, las experiencias personales y la forma o el paradigma a través del cual vemos el mundo, por citar tan solo algunos factores. No deberíamos cometer el error de llegar a la conclusión de que estos factores son lo mismo que la verdad objetiva, pues si así lo hacemos, estamos negando las verdades de los demás, con lo que el diálogo se torna imposible.
La propia noción de verdad objetiva es completamente cuestionables en la mayoría de los casos. La inseparabilidad y el indeterminismo propios de la incertidumbre ponen de manifiesto las limitaciones de las ideas clásicas basadas en la objetividad. El siguiente paso es comprender que poner en tela de juicio la objetividad es lo que nos permite liberarnos de sus restricciones››.


Citas (sec.)




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"El árbol del conocimiento", de M. Valcárcel


 ‹‹La vida nos sonríe y nos complace a veces, y otras nos frustra y nos hace llorar. Y ambas cosas son correctas, y en verdad cuesta determinar si la vida cuida mejor de nosotros cuando nos complace o cuando nos despedaza. Nunca se sabe si avanzamos en los momentos expansivos o en los momentos de retracción, cuando ganamos o cuando perdemos. Si puedes, mantén siempre la confianza a pesar de las inclemencias que te visiten. Tu voluntad, tus deseos, tus miedos, todo lo que conforma tu identidad, es pequeño frente a la voluntad de la vida. A veces te sentirás como un barquito en medio de un gran océano. En ocasiones seguirás tu propio rumbo, en otras serás llevado. La vida es más grande, así que debes aprender a sintonizarte con sus propósitos (a menudo incomprensibles), incluso cuando no encajen con tus deseos personales››.
                                                                                                                                           (Joan Garriga)



LA DECISIÓN
‹‹Decisión quiere decir: ahora. Aquello que le precedía era la reflexión, la calibración, la espera de la oportunidad y el momento propicios. Decisión quiere decir: actuar sin preguntas, sin respuestas, sin dudas y con todas las consecuencias. La decisión termina con algo viejo y pone en marcha lo futuro. Algunas veces es un vendaval que arranca la hojarasca marchita de los árboles, y que cesa en cuanto haya cedido lo que se interponía en su camino. Entonces, el sol puede volver a lucir››.

LA BUENA AYUDA

‹‹La ayuda que viene del corazón es respetuosa. Ve lo que el otro necesita y se lo da de tal manera que hace que éste se sienta respetado. Contempla al otro amablemente y sabe por tanto lo que le hace bien y cómo se siente respetado a pesar de necesitar ayuda en ese momento. Por eso guarda la distancia del respeto, aunque se acerca al otro ayudándolo. Y no va más allá de lo estrictamente necesario.
Esa ayuda une a la vez que deja libres a ambos participantes en ella. En esa ayuda no hay ninguna expectativa de compensación, ni ningún sentimiento de obligación. Tanto en el dar como en el tomar, se trata de pura amabilidad.
Cuando precisamos ayuda, cuidamos de esperar y tomar sólo lo que el otro puede dar amigablemente, a fin de no perder nuestra propia dignidad. Por eso le miramos a los ojos y sabemos lo que puede dar y cómo se puede sentir libre y amigable.
Esa es la ayuda que se da y se toma entre adultos››.
                                                                                                                                         (Bert Hellinger)


‹‹Es importante para uno apreciar su confusión y permanecer en ella hasta que se hace la claridad››.
                                                                                                                                                  (J. Zinker)

‹‹Es mucho más importante amarse que entenderse››.
                                                                           (Gregorio Luri)

‹‹Mi naturaleza es la de envejecer. No puedo huir de la vejez. 
Mi naturaleza es la de enfermar. No puedo huir de la enfermedad. 
Mi naturaleza es la de morir. No puedo huir de la muerte. 
La naturaleza de todas las cosas y personas es la del cambio. No hay manera de evitar separarme de ellas. Nada puedo conservar. Vine al mundo con las manos vacías y lo abandonaré del mismo modo. 
Mis acciones son mis únicas y verdaderas pertenencias. No puedo huir de las consecuencias de mis acciones. Ellas son el suelo en el que me apoyo››.
                                                                                                                                    (Thich Nhat Hanh)





miércoles, 6 de marzo de 2019

Talleres y grupos de marzo



Actividades en HUELVA: 

       Taller de Constelaciones Familiares, día 16.




    Nuevo grupo de terapia desde el Eneagrama, día 29.



Actividades en CÓRDOBA:

       Grupo de terapia desde el Eneagrama, día 22.



        Taller sobre la pareja, días 23 y 24. 

Las parejas requieren un continuo ajuste para remontar los conflictos, las crisis y hacer frente a los cambios que emergen inevitablemente a través del tiempo, como el nacimiento de un hijo, el éxito profesional o la pérdida del trabajo, los cambios de situación económica, las enfermedades, o el cuidado de padres ancianos.
El taller será vivencial. Haremos una serie de ejercicios para tratar diversos aspectos sobre la relación de pareja como la intimidad, la afectividad, la convivencia, la sexualidad, el equilibrio entre dar y recibir, etc. Veremos también dinámicas frecuentes que subyacen al hecho de no lograr tener pareja. Habrá un espacio para realizar rondas de preguntas y para compartir en el grupo las tomas de conciencia.
Recordaremos que cada cultura transmite un modo de vivir la pareja y consideraremos que no hay un modelo estándar, que cada pareja es un caso particular.









Cerebro y ejercicio




  ‹‹La Dra. Wendy Suzuki es profesora de Ciencias Neuronales y Psicología en el Center for Neural Science en la Universidad de Nueva York, además de escritora y monitora de fitness. Su principal interés en investigación es el de la plasticidad cerebral: posee un extenso trabajo acerca de las áreas del cerebro cruciales para nuestra capacidad de formar y retener nuevos recuerdos a largo plazo. Más recientemente, sus intereses se han centrado en la comprensión de cómo el ejercicio aeróbico puede utilizarse para mejorar el aprendizaje, la memoria y las habilidades cognitivas en seres humanos.

En esta conferencia de TEDWomen 2017, la neurocientífica Wendy Suzuki explica cómo el ejercicio físico ayuda a aumentar el estado de ánimo y la memoria, pero también es un buen aliado para proteger nuestro cerebro contra enfermedades neurodegenerativas».


Transcripción de la charla:

‹‹¿Y si les dijera que hay algo que pueden hacer en este instante que tendría un beneficio inmediato para su cerebro, incluyendo el estado de ánimo y la concentración? Y si les dijera que esa misma actividad podría durar un largo tiempo y proteger el cerebro de diferentes enfermedades, como la depresión, Alzheimer o demencia, ¿lo harían? ¡Sí!

Me refiero a los efectos poderosos de la actividad física. El simple mover el cuerpo, tiene beneficios inmediatos, duraderos y de mayor protección para el cerebro. Esto puede durar para el resto de la vida. Hoy quiero contarles una historia sobre cómo usé mi vasto conocimiento de la neurociencia, como profesora de neurociencia, para hacer básicamente un experimento en mí, en el cual descubrí lo que hay detrás de la ciencia de por qué el ejercicio es la actividad más transformadora que pueden hacer hoy por su cerebro. Ahora, como neurocientífica, sé que el cerebro es la estructura más compleja conocida por el hombre. Pero una cosa es hablar del cerebro, y otra es verlo.

Aquí tenemos un cerebro humano conservado. Nos muestra dos partes importantes de las que hablaremos hoy. La primera es la corteza prefrontal, justo debajo de la frente, crucial en: toma de decisiones, concentración, atención y personalidad. La segunda parte está localizada en el lóbulo temporal, mostrada aquí. Hay dos lóbulos temporales en el cerebro --derecho e izquierdo-- dentro del lóbulo temporal hay un órgano importante primordial para la habilidad de formar y retener información en la memoria a largo plazo. Y ese órgano es el hipocampo. Siempre he sentido fascinación por el hipocampo. ¿Cómo puede ser que un suceso que solo dura un momento digamos, el primer beso o cuando nació el primer hijo, puede formar un recuerdo que cambie el cerebro que dure toda una vida? Eso es lo que quiero comprender. Quise iniciar y registrar la actividad de las neuronas en el hipocampo, conforme las personas creamos nuevos recuerdos. Básicamente, intentar decodificar cómo esas breves ráfagas de actividad eléctrica -que es como se comunican las neuronas unas con otras- nos permiten formar un nuevo recuerdo o no.

Hace unos años hice algo poco usual en la ciencia. Como profesora de neurociencias decidí dar un giro a mi programa de investigación porque detecté algo increíble, con el potencial de cambiar tantas vidas que tuve que estudiarlo. Descubrí y experimenté cambios en el cerebro debido al ejercicio y lo hice de forma completamente involuntaria. De hecho, estaba en la cumbre de todo el trabajo sobre la memoria que realizaba, la información estaba llegando, estaba siendo reconocida en mi área por todo este trabajo y todo debía estar yendo bien. Así era científicamente, pero fuera de mi laboratorio no tenía vida social. Pasaba mucho tiempo prestando atención a esas neuronas por mi cuenta en un cuarto oscuro. Yo no movía mi cuerpo para nada. Había cogido 11 kilos. De hecho, me llevó varios años darme cuenta de que en realidad era desdichada y no debería serlo. Fui a un viaje de descenso en río por mi cuenta, ya que no tenía vida social. Y regresé pensando "¡Dios mío! Fui la persona más débil de ese viaje". Regresé con una misión. Me dije: "Jamás me sentiré como la persona más débil otra vez en un viaje así". Eso fue lo que hizo que fuera al gimnasio y enfoqué mi personalidad competitiva para ir a todas las clases del gimnasio. Intenté de todo, fui a kickboxing, baile, yoga, aeróbic; al principio fue muy difícil. Noté que después de cada ejercicio que intentaba mi estado de ánimo incrementaba y también mi energía. Eso me ha hecho regresar al gimnasio. Bueno, empecé a sentirme más fuerte. Empecé a sentirme mejor, incluso bajé esos 11 kilos.
Ahora, ya ha pasado un año y medio con este programa regular de ejercicio y noté algo que me hizo detenerme y prestar atención. Estaba sentada en mi escritorio escribiendo una investigación y un pensamiento que nunca antes me había pasado por la cabeza vino a mi mente. Ese pensamiento era: "Cielos, la escritura de mi investigación va muy bien a día de hoy". Y todos los científicos, sí, todos los científicos siempre ríen cuando digo eso porque las investigaciones jamás van bien. Es tan difícil, uno siempre se está esforzando tratando de proponer una idea extraordinaria, pero me di cuenta de que la elaboración de la propuesta iba bien puesto que podía concentrarme y mantener mi atención por más tiempo que antes. Mi memoria a largo plazo era lo que estaba estudiando en mi propio laboratorio y parecía estar mejor en mí. Y fue cuando uní las piezas.

Tal vez todo el ejercicio que incluí y agregué a mi vida estaba cambiando mi mente; quizás realice un experimento conmigo misma sin darme cuenta. Como neurocientífica curiosa, me dirigí a ver los estudios para saber qué es lo que sabíamos al respecto de los efectos del ejercicio en el cerebro. Encontré una fascinante y enorme cantidad de estudios que esencialmente mostraban todo lo que yo notaba en mí: mejora de ánimo, más energía, mejora en la memoria y mayor atención. Cuanto más aprendía, más me daba cuenta de que el ejercicio era importante. Finalmente, esto me llevó a tomar una importante decisión, a cambiar completamente el enfoque de mi investigación Ahora, después de varios años de centrarme en esta pregunta, he llegado a la siguiente conclusión: el ejercicio es la actividad más transformadora que uno puede hacer hoy por su cerebro, por las siguientes tres razones:

-Número uno: tiene efectos inmediatos en el cerebro. Un solo ejercicio que uno realiza aumentará inmediatamente los niveles de neurotransmisores como la dopamina, serotonina y noradrenalina. Esto incrementa el estado de ánimo justo después del ejercicio, justo lo que yo estaba sintiendo. Mi equipo mostró que tan solo un ejercicio puede mejorar tu habilidad de adaptación y concentración, y esa mejora en la concentración durará por lo menos dos horas. Finalmente, los estudios mostraron que un solo ejercicio mejorará tu tiempo de reacción, lo que significa que tú serás la persona más rápida al recoger esa bebida de Starbucks que cae de la barra, lo cual es muy importante.
Estos efectos inmediatos son efímeros, te ayudan al instante. Deben hacer lo que hice yo, cambiar el régimen de ejercicio, incrementar la función cardiorrespiratoria para obtener los efectos a largo plazo. Estos efectos son a largo plazo debido a que el ejercicio cambia la anatomía del cerebro, su psicología y función. Vamos a empezar con mi área favorita del cerebro: el hipocampo. De hecho, el ejercicio produce nuevas neuronas, estas células en el hipocampo que, ciertamente, incrementan su volumen así como mejoran la memoria a largo plazo y eso nos incluye a ustedes y a mí.

-Número dos: el estudio más común en la neurociencia observa los efectos del ejercicio a largo plazo, que proporciona una mejora en la atención No solo tendrán mejor concentración y atención, sino que el volumen del hipocampo también aumentará. Por último, no solo habrá efectos directos en el estado de ánimo con el ejercicio, sino que estos durarán largo tiempo. Obtienen incrementos duraderos en los neurotransmisores del buen ánimo.

Realmente la cosa más transformadora que logra el ejercicio son los efectos que produce en el cerebro. Pueden ver al cerebro como un músculo: cuanto más lo ejerciten, más grande y fuerte llegarán a ser el hipocampo y la corteza prefrontal. ¿Por qué esto es importante? Porque la corteza prefrontal y el hipocampo son las dos áreas más susceptibles de enfermedades neurodegenerativas y a un declive normal cognitivo debido al envejecimiento. Al aumentar el ejercicio durante sus vidas no solo previenen la demencia o el Alzheimer, sino que crearán los hipocampos y cortezas prefrontales más fuertes y grandes. De hecho, les lleva más tiempo surgir a estas enfermedades. Pueden ver al ejercicio como un plan de retiro para el cerebro y es aún mejor, ya que es gratis.

Este es el momento en la charla en el que todos dicen: "Esto suena muy interesante, Wendy, pero yo solo quiero saber una cosa. Y es que me digas cuál es la cantidad mínima de ejercicio que necesito para obtener todos esos cambios". Les diré la respuesta a esa pregunta: Primero, buenas noticias: no necesitan convertirse en triatleta. La regla de oro es hacer ejercicio tres a cuatro veces a la semana, rutinas de ejercicios de mínimo 30 minutos y agregar ejercicio aeróbico. Esto es, aumentar el ritmo cardíaco. La buena noticia es que no se requiere ir al gimnasio. Añadan en su caminata una vuelta extra a la manzana. Si ven escaleras, usen las escaleras. Usar la aspiradora puede ser tan buen ejercicio de aeróbic como el que podrían hacer en el gimnasio.

Pasé de ser pionera en estudios sobre la memoria a convertirme en estudiosa del ejercicio. De lo más recóndito del funcionamiento del cerebro a intentar comprender cómo el ejercicio puede mejorar los procesos cerebrales, y en este momento mi propósito en el laboratorio es ir más allá de la regla de oro que les acabo de dar (30 minutos, de 3 a 4 veces a la semana). Quiero entender la prescripción óptima de ejercicio para ti, en función de tu edad, y de acuerdo a tu condición física, a tu historial genético, para maximizar los efectos del ejercicio en el presente; además de mejorar tu cerebro y protegerlo de la mejor manera para el resto de tu vida.

Les quiero dejar una última idea: incluir el ejercicio en sus vidas no solo les hará felices, sino que protegerá el cerebro de enfermedades incurables. De esta forma, cambiará la trayectoria de sus vidas para mejor.

Muchas gracias».


(Tomado de la página web: https://mujeresconciencia.com/2018/03/25/cambios-en-el-cerebro-debido-a-los-beneficios-del-ejercicio/).